Volveréis, atléticos, volveréis

Juan Manuel Rodríguez

2016-05-30

Hay más dignidad en el penalti fallado por Juanfran que en toda la carrera deportiva de Hristo Stoichkov. Hay más caballerosidad, respeto y amor por unos colores en la rueda de prensa posterior al partido del Cholo Simeone que en el falso seny y los valors aún más falsos que tratan de vendernos desde el Barça. Hay más compromiso y dignidad en las palabras de Torres ("Nuestra tristeza es sólo comparable al orgullo por ser del Atleti") que en la trayectoria de "tontás" de Piqué. Yo quiero a jugadores como el Niño o como Juanfran en mi selección, necesito jugadores como esos para reengancharme; pero Torres, que ha protagonizado un tramo final de temporada grandioso y que es la expresión máxima del juego limpio, no estará en Francia, y Piqué sí. Lo confieso: me costará conectar con mi España querida porque me la han robado sin yo darme cuenta.

Ayer me crucé con un montón de aficionados madridistas que me dieron la enhorabuena... pero también con muchos seguidores colchoneros que me felicitaron. Es cierto lo que, en su discurso de bienvenida al campeón de Europa, dijo la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes: con la final de Champions "gana la ciudad de Madrid", algo que fueron absolutamente incapaces de captar los alegres chicos y chicas de Manuela Carmena. El Real Madrid conquistó La Undécima y al Atleti no le queda otra que esperar mejor ocasión, y a buen seguro que llegará con el Cholo. En junio, Simeone estuvo fatal sugiriendo que la Liga estaba cocinada para el Madrid, pero el sábado protagonizó su mejor versión. Quédate, Simeone, quédate. Sigue. Quiero pasarlo mal contigo, quiero que los minutos contra tu Atleti me parezcan horas y las horas días; tú has devuelto a ese equipo al lugar que merece, no te vayas. Esta Copa de Europa vale más por el rival que el Madrid tuvo enfrente.

Dignidad, caballerosidad, respeto, amor por unos colores... Eso es lo que, escribiendo con mi corazón blanco en la mano, veo en el Atleti, en su afición, en su entrenador y en todos y cada uno de sus jugadores. El sábado fue uno de los días deportivos más felices de mi vida y, por contra, supongo que uno de los más infelices de gente a la que aprecio sinceramente. Mi Gonzalo Heredero Corazón de León, siempre con la última palabra en la boca, siempre dispuesto a darme el último palo de la noche del viernes, siempre con la cabeza alta. Mi Dani Palacios, que lo primero que hizo nada más acabar el partido fue mandarme un mensaje de felicitación. Mi Tomás Cuesta, el Rocky Balboa del periodismo, un gentleman. Mi David Vinuesa, que también me dio la enhorabuena. Mi María José Grech, siempre dispuesta a sacarme de dudas gramaticales, siempre con una sonrisa en la boca. Volveréis, no os quepa la menor duda. Volveréis. Y, si no está mi Madrid por medio, yo me alegraré sinceramente de que el Atlético de Madrid gane la Copa de Europa. Mi respeto y mi admiración para todos vosotros.