Mediapunta o mediocentro, ahí sí que debe estar sufriendo Roncero

Juan Manuel Rodríguez

2015-08-05

Si hay algo en lo que coinciden plenamente los Tattaglia es en la persecución a Gareth Bale. Desde el primer día. Sin hacer prisioneros. Con determinación. La clave de todo está, sin duda, en el dineral que Florentino Pérez invirtió en el extraordinario futbolista galés y en la delectación que supone para un sector del periodismo deportivo español la posibilidad remota de que el chico fracase, dando al traste con la inversión y corroborando así que el presidente del Real Madrid es un desastroso gestor. Lo que ahora se está tratando de demostrar es que un futbolista como Bale, que lleva dos años jugando en una banda que no es la suya sin decir "esta boca es mía", ha "consensuado" con Benítez (que cometió el delito de lesa humanidad de ir a visitarle nada más ser nombrado nuevo entrenador) su posición sobre el campo. Lo que se trata de demostrar es que Bale, que es un jugador ejemplar tanto dentro como fuera del terreno de juego, es en el fondo un caprichoso que abusa de la confianza ciega que Florentino tiene depositada en él. Lo que se trata de demostrar es, una vez más, falso de toda falsedad.

Nada es casual. Debe parecer un accidente. De ahí justamente que hoy se resalten las declaraciones del representante del futbolista, Jonathan Barnett, en las que éste declara: "A Florentino le gusta mucho Bale y Gareth admira al presidente". Es normal que al presidente del Real Madrid le guste Bale, de lo contrario no habría invertido 91 millones de euros en su contratación. Y me parece sensato que Bale admire a su jefe, que acometió una dificilísima operación económica y que mantuvo con Daniel Levy, uno de los huesos más duros de roer del fútbol mundial, un pulso que nos tuvo a todos en vilo durante un mes. No existe nada pecaminoso en las palabras de Barnett, nada que deba avergonzar a ninguno de los protagonistas. Es la visión de los Tattaglia lo que todo lo pudre: A Florentino le gusta mucho Bale, Bale admira a Florentino, Benítez visita a Bale, Bale "consensúa" su posición con el entrenador... E Isco es el nuevo y flamante daño colateral: espero que el chico no se deje utilizar.

A mí no me preocupa la posición de Bale sobre el terreno de juego, donde le coloquen lo hará bien. Sí me inquieta sin embargo la posición de Tomás Roncero en el diario As, consciente por un lado de que su jefe tiene una diana con la cara de Bale instalada en el centro mismo de la redacción y obligado por el otro a no humillar al futbolista para no defraudar demasiado a sus telespectadores del Madrid. El titular de la reacción de la prensa internacional tras el partido de ayer en el periódico en el que trabaja Tomás es el siguiente: "Bale maquilla con su gol un partido lleno de errores". Pero luego, si te tomas la molestia de leer el contenido, te das cuenta de que todos, desde Telegraph hasta Daily Mail, pasando por Mirror, Guardian o Metro, elogian al galés, y que únicamente Gol Caracol de Colombia habla de "maquillaje" y de partido "lleno de errores": la excepción convertida en titular. Pero, ¿quién se toma hoy en día la molestia de leer el contenido de nada?... Mediapunta o mediocentro, ahí sí que tiene que estar sufriendo Roncero, si es que alguna vez fue realmente del Madrid.