La hora de los valientes

Juan Manuel Rodríguez

2015-04-20

Y ahora es cuando, con Modric y Bale lesionados, Benzema renqueante y Marcelo injustamente sancionado, me vienen de repente a la cabeza las cuatro, cinco y hasta seis clarísimas ocasiones que el Real Madrid tuvo para sentenciar la eliminatoria de Champions en el Calderón y sin embargo no lo hizo. Un calco casi exacto del partido de Liga del Camp Nou en el que fue mejor que el Barça, tuvo contra las cuerdas al equipo de Luis Enique... y acabó perdiendo. Si el Real Madrid no hubiera perdido aquel partido de Liga y este otro de Copa de Europa, dos encuentros en los que fue mejor y tuvo más ocasiones que sus rivales, hoy sería líder de Primera y, con o sin bajas, el encuentro del miércoles sería protocolario. Pero, como digo, infiel a la tradición que le convirtió en el club de fútbol más grande de la historia, el Madrid hizo prisioneros y estos se le revuelven ahora.

Oigo por ahí que el Madrid ha protestado por esto o por aquello otro... Falso. Nadie del Real ha torcido el gesto (al menos no en público) o ha salido para quejarse de su mala suerte. A Ancelotti le preguntaron el otro día por las bajas y él respondió. Punto. Si no lo hubiera hecho, si no hubiera respondido, también le habrían criticado por ello. Lo que ni Ancelotti ni nadie en su sano juicio puede hacer es mostrarse feliz, descorchar una botella de Moët & Chandon y ponerse a repartir Cohibas Siglo VI entre todos los asistentes porque se te acaba de caer el eje del equipo en vísperas del partido más importante de la temporada. Aún así, acabo de entrar en la página web oficial del club blanco y no se ha emitido ningún comunicado de suspensión del encuentro, que se disputará en la fecha y hora estipuladas por la UEFA.

Es la hora de los valientes. Casi todo puede comprarse salvo el carácter. Ese carácter, el que Gento heredó de Di Stéfano, Amancio heredó Gento, Camacho de Amancio, Sanchís de Camacho y Raúl de Sanchís es el que llevó hasta las vitrinas del estadio Santiago Bernabéu esas diez Copas de Europa de las que presumen todos los madridistas, desde el primero hasta el último. El club no lo va a decir pero yo sí lo hago: es más difícil derrotar al Atleti sin cuatro titulares indiscutibles que hacerlo con todos los jugadores sanos pero la historia del club blanco está repleta de retos bastante más complicados; por ejemplo y sin ir más lejos: empatarle precisamente al Atleti una final de Champions en el minuto 92 y 48 segundos y luego, en la prórroga, marcarle tres goles más. Aquel día el Real Madrid estaba muerto... y resucitó gracias al carácter. Comparado con aquello, lo del miércoles hasta parece sencillo.