Del desapego hacia La Roja

Juan Manuel Rodríguez

2014-06-11

A la pregunta de "¿Voleu que Espanya guanyi el Mundial?", el 50,6% de los espectadores de TV3 respondió que no, el 35% que sí y el 14,4% que le daba lo mismo ocho que ochenta. Por lo que yo detecto a través de las redes sociales (aunque el de las redes sociales no sea precisamente un caladero del que se puedan extraer conclusiones absolutas) en Madrid también existe un sector de aficionados (nada que ver, por supuesto, con ese aplastante 50,6% de TV3) que tiene cierto desapego hacia el equipo nacional porque intuye que si las cosas van bien en Brasil el tanto volverá a apuntarse ventajistamente en el casillero de los jugadores del Barça mientras que si van mal se le echará la culpa a Arbeloa, que ya ni siquiera está.

Y es cierto que existe una apropiación indebida de los éxitos en Eurocopas y Mundial por parte del barcelonismo, que trata permanentemente de reescribir la historia, una herida que Del Bosque no ha sabido, no ha querido o no ha podido solucionar. Luis, que fue quien dio con la clave en 2008 después de fallar estrepitosamente en 2006, habló en su día de la "gran sentada" aunque aquello quedara al final en agua de borrajas. Todo el mundo coincide en señalar a aquella selección como el origen de todo y, a pesar de que en aquel equipo sólo había tres futbolistas del Barça (Puyol, Iniesta y Xavi) y cuatro, por ejemplo, del Valencia (Marchena, Albiol, Villa y Silva) aquella Eurocopa también se la apunta el barcelonismo: ¿también aquí los Països Catalans?

Supongo que existe también cierto desapego como digo en Madrid hacia nuestra selección, reducido por supuesto a la mínima expresión si lo comparamos con el aplastante 50,6% de TV3, también porque yo creo que hay aficionados de España que no se sienten plenamente implicados por La Roja, que al fin y al cabo es un término puramente marketiniano, porque piensan que en el equipo que va a representarnos en Brasil hay futbolistas que, dentro de unos años, ya retirados del fútbol, les harán la 747 como Pep Guardiola y, burla burlando, descubrirán a la vista de todos que ellos ni se sienten españoles ni creen en España como nación, que jugaban con la selección por obligación y que lo que ellos quieren es una Cataluña independiente.

Por eso son tan importantes las victorias de Nadal. Acaba de saberse que la final de Roland Garros fue más vista en Francia, donde hasta hace un par de años le hacían la vida imposible, que en España. Estoy convencido de que si TV3 hubiera hecho hace dos semanas la misma encuesta sobre Rafa que acaban de hacer sobre España se habría producido un resultado muy similar. Ese cambio de tendencia televisiva aparentemente irrelevante a mí me parece sin embargo significativo: a Rafa Nadal se le identifica claramente con lo español y eso le pasa curiosamente factura... en España. No es únicamente lo que gana Rafa sino también cómo lo gana; ahora acaba de conocerse que al acabar la final Nadal tuvo que decirle a su tío que pidiera una ambulancia: Artur Mas tiene que estar hundido.