Ancelotti debería haber dicho que no

Juan Manuel Rodríguez

Al italiano le colgaron el sambenito de manejable y se quedará con él hasta que se vaya de España. Antes era El Pacificador y ahora es el Sí, Bwana.

2013-10-01

No parece que sea un problema exactamente de unión, que siempre suma por supuesto, sino de fútbol. Al final de la pasada campaña casi todo el vestuario estaba unido contra José Mourinho, que había cometido el tremendo error estratégico de querer hacer las cosas según su leal saber y entender y no según el criterio de los jugadores, y aquello no se materializó luego en el campo: el equipo se descolgó de la Liga nada más comenzar y coincidiendo casi en el tiempo con la declaración pública de infelicidad por parte de Cristiano, después desaprovechó una ocasión histórica de jugar la final de la Champions yéndose mentalmente del campo en una segunda parte dramática ante el Borussia de Dortmund y el postre consistió en la derrota ante el Atlético de Madrid en la final de Copa.

La unión está bien pero lo que los madridistas echan verdaderamente de menos es el fútbol. A Costacurta le preguntaron hace poco por el secreto del éxito del Milan de Sacchi y el defensa contestó que ellos se limitaban a hacer lo que les pedía el entrenador. "Pero érais amigos, ¿no?", le repreguntaron: "Yo no tenía amigos en ese vestuario". La amistad en el fútbol está sobrevalorada. Los socios del Real Madrid no quieren ver a once amigos sobre el campo sino a once tipos que se dejen el alma, once devoradores de hombres; lo que hagan luego con su vida privada es asunto suyo. Lo que no me ha gustado del cónclave de ayer es que fuera propiciado a iniciativa de la plantilla y que Ancelotti fuera a remolque a la misma.

Al actual entrenador ya le han colgado el sambenito de manejable y se quedará con él hasta que se vaya de España. Ancelotti era hasta hace dos días "El Pacificador" y ahora es el "Señor Sí Bwana". La enésima reunión me huele a campaña de lavado de imagen: ¿Para qué provocar una reunión si absolutamente todo el mundo vio lo que sucedió el sábado?... El sábado un equipo de fútbol superó a once jugadores de fútbol en actitud, acierto, colocación, presión, anticipación, mentalización, criterio, solidaridad, velocidad, ganas... y unión. Lo que no se habló el sábado o no se habla a diario en el campo de entrenamiento no tiene ningún sentido hablarlo el lunes... con luces de neón incluídas. Todo muy aparatoso. Muy, ¿cómo lo llamaría?... Sí, todo muy cinematográfico: "¡Luces, cámara, acción!"... Rodando. Por cierto: Ancelotti debería haber dicho que no.