El clic de Mustafa

Juan Manuel Rodríguez

Tras ver cerrada la puerta de Florentino y entreabierta la del pirata Wenger, el padre de Özil decidió cruzar esta última para ganar más dinero.

2013-09-09

El pasado 28 de agosto Özil despejaba todas las dudas sobre su futuro: "Me quedo en el Madrid. Me encuentro muy bien, tengo la confianza del entrenador y muy buena sintonía con mis compañeros. Para mí es un honor jugar para este equipo". Ayer Özil dijo que en Madrid "había perdido la confianza y el respeto" y que se habría ido "incluso gratis" al Arsenal. Pero Özil, claro, no se ha ido gratis con Wenger sino cobrando aproximadamente el doble que en el Real Madrid. Como se hace imposible imaginar que en menos de dos semanas, el tiempo que transcurre entre la primera declaración de amor a los colores blancos y la última declaración de odio a los mismos colores, hubiera alguien que faltara al respeto al fantástico futbolista alemán, lo más lógico es deducir que Mesut mintió...

¿Cuándo mintió?... Yo creo que Özil mintió el 28 de agosto cuando dijo que estaba feliz en Madrid y que tenía muy buena sintonía con sus compañeros y también mintió ayer cuando aseguró que se le había faltado al respeto y que se habría marchado incluso gratis al Arsenal. Özil, o por mejor decir su padre, que tuvo el desahogo de subir al despacho presidencial dos días después de la eliminación del equipo en Champions, quería más dinero y se ha ido porque en la Premier League se lo aseguraban. No es necesario, como he oído por ahí, poner ningún ventilador en marcha o echar estiércol dialéctico sobre el jugador porque para eso ya se sobra y se basta él mismo. Özil es, pues, un maravilloso futbolista... y al parecer también un mentiroso compulsivo que cambia su versión en función del dinero que se le ofrezca. Y eso tiene otro nombre.

Dice Özil que Wenger le convenció por teléfono y que sintió un "clic" tras hablar con él. Este Wenger, por cierto, es un tipo muy escrupuloso cuando se trata de sus propios jugadores pero un auténtico pirata de la isla de la Tortuga cuando se refiere a futbolistas ajenos: ¿Qué hacía este caballero tratando de convencer a un jugador con contrato en vigor con otro equipo para que se fuera al suyo?... Ya dije el otro día que yo, aún perdiendo dinero, jamás habría vendido a Özil a este Arsenal de Wenger ni por 50, ni por 100, ni por 150 millones de euros. El único "clic" que yo conocía hasta ahora era el que Milo Manara hizo mundialmente famoso, aquel aparatito que Fez implantaba en el cerebro de Claudia Cristiani convirtiéndola en una auténtica depredadora sexual. El "clic" de Özil ni siquiera es suyo sino que pertenece a su padre y representante, Mustafa, quien, tras ver cerrada la puerta de Florentino Pérez y entreabierta la del pirata Wenger, decidió cruzar esta última para ganar más dinero. No hay nada malo en querer cobrar más, sí lo hay en mentir achacándole a otro la culpa de tu decisión.