Repita conmigo, Carlo: me falta Gareth Bale

Juan Manuel Rodríguez

2013-07-22

Gran debut de Isco. Y, en líneas generales, buena puesta de largo también del Real Madrid de Ancelotti. He visto a jugadores bastante más curtidos que el malagueño entrando en profunda depresión nada más ponerse esa camiseta o quitándose el balón de encima para no meter la pata, Isco no parece ser de esos y es un detalle que mueve sin duda al optimismo. Lo que, por otro lado, se desprende de las declaraciones de Ancelotti es que no quiere ningún jugador más y que con lo que tiene se apaña. La pregunta es: "¿Exactamente para qué? ¿Para qué se apaña con lo que tiene?"... Está claro que el Madrid tiene un plantillón pero más claro aún que esa circunstancia está la siguiente: lo que a Ancelotti le van a exigir no va a ser golear al modesto Bournemouth, ni siquiera al Valencia, al Ajax o al Atlético de Madrid. El reto es otro.

Quiero decir que, pese a los titulares grandilocuentes, el masajeo y la lisonja editorial con la que hoy se habrá desayunado a buen seguro el entrenador madridista, lo que se le va a exigir a su equipo no es otra cosa más que derrotar al Fútbol Club Barcelona, que a día de hoy continúa siendo su principal escollo en la Liga, o al Bayern, que sigue tirando la casa por la ventana pese a que es campeón de la Bundesliga y de Europa. A Ancelotti le daré sólo un dato que probablemente no aparezca hoy por ninguno de esos almibarados artículos matutinos: en las últimas tres Ligas, con José Mourinho sentado en ese banquillo, el Real Madrid sumó la friolera de 277 puntos y eso le valió únicamente para ganar un campeonato, uno, en el que además se vio obligado a batir el record histórico de puntos y de goles.

Está claro que para machacar al Bournemouth al Real Madrid no le hace falta ningún jugador más, pero para poder saltar a la pista con la vista puesta en la "doble B" (Barcelona y Bayern) a mí me sigue faltando un crack de nivel mundial, un fichaje que suponga un golpe de autoridad tal que obligue a todo el mundo del fútbol a girarse hacia el estadio Santiago Bernabéu, algo similar a lo que el Barça hizo hace bien poco con Neymar. O lo que es lo mismo: Ancelotti cree que no le falta nada pero sí le falta, le falta Gareth Bale. Carlo tendrá mucha experiencia con tiburones, dragones y leones pero desde ya le advierto que jamás en su vida se habrá enfrentado a una opinión publicada más cainita que la española. Hoy son rosas, mañana... Hágame caso Carlo, míreme a los ojitos y repita conmigo: "me falta Bale, me falta Bale, me falta Bale". Y pídaselo con más fuerza a Florentino.