El mejor Alonso, la mejor carrera

Lucía Prieto

2012-06-24

Bravo Fernando y gracias por la carrera y el espectáculo que nos has ofrecido en Valencia. Hoy todos aquellos que nunca creyeron en el asturiano no tienen excusa. Es el mejor en pista, el mejor de la parrilla y hoy nadie puede decir lo contrario. A la técnica y la garra demostradas por el español en cada uno de los adelantamientos en pista se unió la fortuna, que tan importante es y que sólo acompaña a los campeones. Ni Vettel, que tuvo que abandonar por problemas mecánicos cuando parecía que era inalcanzable, ni Hamilton, que a una vuelta para el final terminó contra el muro tras una batalla con Maldonado, han puntuado y han dejado escapar al piloto español convirtiendo el Gran Premio de Europa en la carrera perfecta.

Con esta victoria -la segunda de la temporada-, Alonso rompe con la dinámica de un Gran Premio un vencedor, convirtiéndose así en el primer piloto que repite victoria y, sobre todo, en el líder destacado del campeonato a 20 puntos del segundo, Mark Webber. Nadie, ni el propio Fernando, se esperaba, después de la terrorífica clasificación del sábado, que el undécimo lugar se convertiría, 57 vueltas después, en una victoria y en la mejor carrera del español.

No me extraña que las lágrimas le asaltaran a Alonso en el podio, emocionado porque era consciente del magistral trabajo hecho en pista, porque no hubo magia hubo genialidad en cada uno de los adelantamientos: a Maldonado, a Kobayashi, a Grosjean,... y a Raikonnen y a Hamilton en el pit lane.

Y porque en Grandes Premios como este se gana un mundial, y el de 2012 está más cerca que otros años. Sí, no hay que olvidar que, de no haber abandonado, Vettel habría cruzado primero la línea de meta sin problemas y con mucha diferencia respecto al resto de coches. Pero no todo es la velocidad, la fiabilidad es crucial y más en un campeonato tan abierto y donde la regularidad será la clave para hacerse con la corona de campeón.

Qué decir de Hamilton. Sus neumáticos se despedazaban en cada curva y sus intentos de no perder alguno de los peldaños del podio le valió una lucha excesiva, por ambas partes, con Maldonado, que le llevaron a él al muro y al venezolano a la décima posición. Nunca me alegré tanto del mal ajeno, pero, lo reconozco, salté cuando vi a Vettel casi parado en pista y cuando después Lewis Hamilton nos enseñó cómo se enfadan los pilotos ingleses cuando las cosas no salen mal, salen fatal.

Valencia se despide por el momento de la F1, y lo hace con la victoria de un español, la primera en sus tres años de vida. A Fernando Alonso le faltaba este circuito en su palmarés y ya es suyo por méritos propios. Junto a él en el podio han estado dos hombres, que como él ahora, un día vistieron de rojo, y ganaron el Mundial con la escudería del cavallino rampante, objetivo pendiente para el asturiano.

Michael Schumacher, tercero, rompió con el maleficio del que parecía víctima esta temporada y se ha reencontrado con dos viejos amigos, con Alonso y con el podio, el primero con Mercedes. El segundo en cruzar la línea de meta, el último hombre que le dio un título a Ferrari, Kimi Raikonnen, que aguantó con los neumáticos a medias y que ha conseguido así su segundo podio de la temporada. Un podio que se asemeja al que veíamos cuando Fernando viajaba en un Renault, Kimi en un McLaren y Michael en su Ferrari. Porque los buenos siempre vuelven. Bravo Fernando. Avanti.