A un pasito (el más difícil) de la Liga 31

Juan Manuel Rodríguez

2012-06-13

Queda un pasito, el más difícil de todos sin duda. Yo también estoy convencido de que la táctica a emplear por Xavi Pascual, un entrenador que lo fía absolutamente todo a la intensidad defensiva y a la preparación física, va a consistir en endurecer lo máximo posible el cuarto partido a disputar esta noche en el Palacio de los Deportes. Es innegable que el Real Madrid ha llegado mejor preparado que el Barcelona a estos play offs y, de no haber sido porque el equipo se "ausentó" peligrosamente del tramo final del primer partido, en la "casa blanca" llevarían ya dos días celebrando la Liga número 31, el primer doblete en 19 años. Por lo demás, el "fondo de armario" merengue se ha mostrado más eficaz y sobre todo de mejor calidad que el azulgrana. Al equipo, que innegablemente ha madurado con Laso, le tuvo primero groggy el Caja Laboral y todo hacía prever después que el Barcelona colocaría el 2-0 en el luminoso; no fue así, remontó, se rehizo, sacó el carácter y el lunes explotó una bomba más coral que la de Navarro.

En mi opinión el Barcelona lleva demasiado tiempo viviendo a cuerpo de rey a costa de Navarro, un jugador genial y tan trascendente en el desarrollo del juego como pudiera serlo el mismísimo Pau Gasol, y por lo que parece Lorbek también se ha cansado de tirar él solito del carro. De acuerdo que Navarro cojo sigue siendo mejor que muchos jugadores ACB, pero parece como si Pascual no hubiera previsto que su jugador franquicia pudiera tener una fascitis plantar o, pongamos por caso, una colitis la noche anterior a un partido trascendental. Esa dependencia no puede ser sana y, de un modo parecido a cuando el equipo de fútbol no ha podido tirar de Messi, cuando Juan Carlos no ha dormido bien o simplemente no ha tenido su tarde, ha dado la impresión de que el Barcelona no tenía más planes que Lorbek y Pete Mickeal. Es difícil jugar cinco contra dos.

Por lo demás, el palizón del tercer partido constata algo que ya he comentado aquí mismo en reiteradas ocasiones en referencia al equipo de fútbol: a nadie le gusta perder por 5-0 o por 26 puntos de diferencia, a nadie. Si el "modelo" fuera en serio, si de verdad creyeran en lo que dicen, si fuera cierto que existe ese código del comportamiento angelical, Rosell y los suyos habrían reconvenido como es conveniente a Mickeal tras su puñetazo a Velickovic; no sólo no ha sido así sino que, primero Sada y después el propio protagonista de la tangana, han tratado en vano de justificar una agresión muy fea. El verdadero problema de Mickeal es que Carlos Suárez parece no estar demasiado dispuesto a tender a sus pies una alfombra roja para que pueda exhibirse en esta eliminatoria, del mismo modo que Pepe, Ramos, Xabi o Arbeloa no quisieron hacer lo propio con Messi, Xavi, Iniesta o Piqué. ¿Será que los blancos quieren competir?... Menuda temeridad.