Oportunidad perdida para Ferrari en Montmeló

Lucía Prieto

2012-05-13

En todo lo que llevamos de temporada, Ferrari y Fernando Alonso no lo habían tenido tan fácil para lograr la victoria como en este Gran Premio de España. Salía segundo, después de la sanción a Hamilton, en un circuito, el de Montmeló, donde adelantar es misión casi imposible. El asturiano arrancó sin titubear y logró colarse por dentro para afrontar la primera curva en primera posición.

Todo parecía estar saliendo a la perfección. Y más cuando, tras la primera parada, Fernando conseguía mantenerse en la cabeza, a pesar de la presión constante de Pastor Maldonado, con un Williams rápido y con ganas de volver a lo más alto de la F1, tras tantos años de sequía.

Y fue en la segunda parada cuando el venezolano logró adelantar a Alonso, expuesto en pista y con la amenaza de los doblados. Fue uno de ellos, el francés Charles Pic, el que hizo perder al asturiano el suficiente tiempo para ceder la primera posición después de efectuar la segunda parada.

La estrategia volvió a torcerse y volvimos a ver dudas en el muro de Ferrari, a la hora de tomar decisiones en carrera. Algo que cuando uno quiere ser campeón del mundo no puede fallar. El telemétrico, el ingeniero, quien sea, debe saber cuándo es mejor parar, cómo adelantarse al adversario y que no sea éste el que te sorprenda a ti.

Aún así, hay motivos suficientes como para sacar un análisis positivo de lo ocurrido en Cataluña. Fernando Alonso pudo luchar el sábado por los puestos de cabeza y el domingo ha demostrado que han trabajo duro y bien. Y también que las mejoras incluidas desde Maranello, y probadas en los entrenamientos oficiales de Mugello, funcionan. Además, lo han hecho en un circuito que se caracteriza por ser muy técnico y muy exigente con los coches como es el de Montmeló. Los expertos aseguran que el monoplaza que anda bien en el trazado catalán es un coche equilibrado y que irá bien el resto de la temporada.

Sea esta afirmación más o menos realista, lo cierto es que el F2012 ha avanzado y, aunque quizás no sea el mejor coche de la parrilla, tiene al mejor piloto de todo el campeonato. Hay razones para sentirse esperanzado y para pensar que el Mundial es posible, y más cuando existe tanta igualdad entre los equipos y cualquiera, como ha hecho este domingo Pastor Maldonado, puede alzarse con la victoria. De momento, el objetivo está cumplido, Fernando Alonso ya es líder del campeonato empatado a puntos con Sebastian Vettel, que fue sexto en Barcelona.

No se le puede pedir más al Mundial: quinta carrera y quinto piloto de escudería diferente que la gana. Pastor Maldonado recordará este gran premio toda su vida, por ser la primera victoria de su carrera deportiva que logra en la Fórmula 1 y por convertirse en el primer venezolano que gana en este deporte tan exigente y selectivo.

Además de los dos protagonistas indiscutibles de Montmeló hay otros, como por ejemplo Kimi Raikonnen, que ha repetido podio, y sobre todo Lewis Hamilton, que nos volvió a regalar una remontada espectacular. El británico salía el último y al final entró en los puntos al terminar octavo por delante de su compañero de equipo Jenson Button, que salía en undécima posición.

La cruz del GP de España ha vuelto a ser para el alemán Michael Schumacher, que no pudo terminar la carrera después del accidente con Bruno Senna. El alemán se llevó puesto al brasileño, que frenó antes de lo esperado y sorprendió al Kaiser a final de recta. Una maldición parece perseguir al siete veces campeón del mundo, que empieza a desesperarse. Y algo de desesperación debe de haber también en el box de Red Bull. Debe de ser muy duro tener que trabajar tanto en una carrera para ser sexto, cuando el año pasado sus adversarios ni olían los humos del escape del actual campeón del mundo Sebastian Vettel.

Faltan dos semanas para que vuelva la emoción de la Fórmula 1 y lo hará en un circuito que es pura historia de este gran circo. Montecarlo espera ya... ¿a un nuevo ganador? ¿Será éste el gran premio de Hamilton? En quince días tendremos la respuesta.