Inglés para barrenderos / La tontería de Sánchez Ron / ¿El crimen no paga?

Pío Moa

2011-09-26

  

Clavelitos: http://www.youtube.com/watch?v=1fMW4rx0x-E&feature=related

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Blog, Percy:  Creo que nadie aquí se opone a que estudien inglés quienes quieran o lo necesiten. El problema es muy otro: el carácter absorbente y destructivo para la cultura española con que trata de imponerse el cultivo del inglés, y la auténtica invasión colonizadora de ese idioma y cultura que hoy sufrimos. Usted mismo lo aclara implícitamente: Puedo comprender que uno defienda que la enseñanza en España prestigie el conocimiento del español, pero no que se cierre a la lectura de la bibliografía imprescindible, que guste o no suele estar en inglés. Nadie se cierra a esa bibliografía, que yo sepa, ni a que se aprendan idiomas. Existe, además, algo que se llama traducción y que claro, puede eliminarse a base de leer y escribir exclusivamente en inglés y renunciar al español para cualquier manifestación de cultura superior, que es precisamente la tendencia actual y el tema que tratamos. Como nadie dice que no haya que saber otros idiomas. Es conveniente siempre, pero nunca imprescindible, al menos con carácter general. Sin duda es conveniente saber física cuántica, geografía del Mediterráneo o historia de América.  Aumenta la cultura. Pero no puede ni debe exigirse como norma  universal.  

 

 Me dirá que muchos no lo necesitan y yo le respondo ¿cómo sabemos lo que hará un niño el día de mañana? ¿Hay que esperar que sea mayor y tenga grandes dificultades para aprender el idioma en cuestión y esté en franca desventaja frente a los colegas de otros países? Téngase en cuenta que otros, por la lengua que hablan juegan con ventaja. Es decir, usted da por descontado que el día de mañana todo será en inglés, y hay que ir preparandose desde ya, para no quedar en desventaja. Se trata de una de esas profecías  autocumplidas. Si la gente cree eso, obrará en consecuencia. Como si cree que un banco está en quiebra, aunque no lo esté, lo enviará rápidamente a la quiebra.

 

 Si España compite con dignidad en esas revistas en las que no se admiten artículos en otros idiomas (que el inglés)  puede, en su momento, imponer sus propias revistas y su propio idioma. Es una buena intención, pero la tendencia real es exactamente la contraria. Cuando más se publique en inglés, en la misma España, menos se publicará en español y más se depreciará y despreciará este como vehículo de cultura.

 

 No olvidemos que antes del predominio del inglés los autores británicos y americanos recurrían al francés. Luego no han vuelto a hacerlo. Desde siempre, los useños e ingleses han sido muy nacionalistas en el terreno cultural, y nunca se les ocurrió ni la enseñanza bilingüe en francés o alemán, ni la sumisión al otro idioma. Hasta la II Guerra Mundial, el idioma de la física y la química era ante todo el alemán, y seguramente muchos anglouseños lo aprendieron o tradujeron las obras alemanas. Pero siempre con el designio de imponer el inglés, en modo alguno de supeditarse al alemán. Es decir, lo contrario que en España.

 Tendría que ver el trabajo de los otros trece miembros del departamento que desconocen el inglés: pura chapuza. Conocer el inglés no basta, pero sí es imprescindible desde el momento en que la mayor parte de la bibliografía se publica en ese idioma. Eso puede ser cierto en algunos casos, pero no en la inmensa mayoría, si se dispone de traducciones fiables (las traducciones científicas suelen ser simples, pues usan un lenguaje estereotipado). Y la chapuza no procede de ignorar el inglés, sino de una actitud y un espíritu: la enseñanza española siempre fue buena para formar especialistas, pero pésima para desarrollar ideas nuevas y un espíritu lógico y crítico. Esto lo palpo yo en historia: durante años se ha dicho que la mejor historia de la guerra civil se escribía en inglés y por anglosajones. No es cierto en modo alguno, aunque sí lo es por comparación  con las obras que escriben esos anglómanos, muy malas en general. Pero esa pretensión, difundida aquí, crea una opinión sumisa y acrítica e incluso la tendencia entre historiadores españoles a escribir en inglés. Y serán –son—tan chapuceros en inglés como en español. Por cierto, yo apenas consulto bibliografía en inglés para mis libros, y me atrevo a decir que estos son bastante innovadores y superiores a la media. El nivel medio de análisis y crítica en los libros de historia españoles es muy bajo, por no decir penoso, cuando no pintoresco. Y el de los anglosajones que tratan cuestiones españolas suele ser por el estilo, a veces incluso peor, como en el caso de Preston. Pero este es venerado aquí como un maestro por izquierdas y derechas. Todo ello con las excepciones de rigor; pero excepciones. 

 

    El problema es doble, y un círculo vicioso: en español, hoy, se produce poco material cultural de calidad. Y por tanto se tiende a depender cada vez más del inglés. Con lo cual la producción en español baja aún más, lo que refuerza nuevamente la dependencia del inglés. Todo ello unido a un fenómeno esencial: la permanente desvalorización de España y lo español desde hace unos cuarenta años por la izquierda y gran parte de la derecha.

 

Siendo esta la realidad más evidente,  el problema es: ¿puede corregirse esta tendencia, o hay que resignarse a que vaya a más? Aparentemente hay que resignarse, porque el espíritu predominante en España ni siquiera quiere ver el problema, o ayuda a agravarlo con entusiasmo anglómano, o cultiva una anglofobia necia y tan estéril como la anglomanía. No se percibe por ninguna parte un espíritu independiente, crítico y equilibrado en relación con nuestra cultura. Y alguien tiene que decirlo.

 

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--Buenas, venía a por la  plaza esa de barrendero municipal.

--Muy bien. ¿Sabes  inglés?

--¿Se necesita inglés para barrer las calles?

--Pues claro, hombre. Es un plus que hoy se exige en todo. Figúrate que se te acerca un turista y te pregunta una dirección. ¡Qué vergüenza si no sabes contestarle en inglés, verdad?

--¿Y por qué una cosa tan simple no la aprende el turista en español? ¿O no se da cuenta de que está en España?

--¡Pero hombre, hombre, a estas alturas…! El inglés es el idioma internacional, tío, el idioma universal, el idioma de la Unión Europea, y nosotros estamos en Europa. Ya eso de España queda muy relativo. Discutido y discutible. ¡Que no te enteras de la fiesta, muchacho, de por dónde va el mundo…!

--Pues yo sé decir okey, zankiu, facof, maderfáker, ai lov niuyor, sonofabich, darlin, fasion, te end, jonimún, bodi, fitnes, júligan… ¡Ahí va, si resulta que sé más inglés de lo que creía!

--No basta, lo siento.

--Y tú, ¿sabes mucho inglés, tío?

-- Lo estoy estudiando a marchas forzadas, como todo el mundo. O adaptarse o palmar. Te recomiendo que sigas unos cursos intensivos y luego vuelvas, por si queda aún alguna plaza, que con la crisis se están restringiendo mucho. Vas a tener que barrer por cuatro.

 

 

****José Manuel Sánchez Ron, en el Chafardero Indomable, se pregunta si "piensan Ratzinger y Rouco que tienen el monopolio de virtudes como la solidaridad o la compasión" y se queja de que "es curioso que hablen de totalitarismo los que pretenden imponer sus creencias en la sociedad". Lo curioso es que un buen divulgador científico que además pasa por pensador, diga tales tonterías. La izquierda, en general, tiene un cuasi monopolio de la solidaridad con el terrorismo (etarra, palestino…), con las dictaduras  “progresistas”, con las mafias de la inmigración,  con todas las formas de corrupción sexual y económica, con los chekistas de la guerra civil, con el maquis guerracivilista… Nadie puede negarle esas solidaridades. Y es esa izquierda, precisamente, la que intenta imponer sus solidaridades desde el poder del estado, es decir, totalitariamente.

 

   Frases como las de Sánchez Ron revelan algo sobre el nivel intelectual en España ¡Hay que fastidiarse con el “pensador”!

 

 

****Los presos de ETA eligen al asesino de un niño de 13 años como representante Nada más adecuado para tratar con sus amigos y solidarios políticos españoles. El asesinato en España es una forma privilegiada de hacer política, gracias a estos delincuentes.

 

 

****Zapatero se garantiza dos sueldos vitalicios que suman 145.000 euros. Unos 24 millones de pesetas. Aparte de lo que cobre por otros “trabajos”. ¿Quién dice que el delito no paga? En España paga. Y generosamente.