El diario de Rubalcaba abre la veda para echar a ZP

Pablo Molina

2011-07-19

 

Como todos suponíamos y la realidad ha venido confirmando con cotidiana tozudez, José Luis Rodríguez Zapatero no es partidario de abandonar el poder antes de que se cumpla su actual mandato. La soberbia del todavía presidente y su desinterés por el destino de España lo blindan contra cualquier arrebato de sensatez que le pudiera inducir, por primera vez en estos casi ocho años, a poner los intereses generales de la nación por delante del provecho electoral de su partido.

Ahora bien, lo que ni la realidad sangrante de un país en graves apuros ni el clamor de los sectores más perjudicados por su gestión han logrado, es posible que lo consiga esa rebelión mediática en las filas de la izquierda que, encabezada por el diario El País, ha tenido la virtud de servir de altavoz al sentimiento cada vez más extendido entre las filas socialistas de que no hay más remedio que convocar elecciones anticipadas.

Por supuesto no estoy sugiriendo que los socialistas hayan decidido sacrificarse por el bien de España y los españoles; mucho menos el grupo PRISA, cuyos intereses históricamente acaban en su cuenta de resultados siempre al calor de las gabelas del PSOE. Se trata más bien de que los círculos más próximos al socialismo intuyen que mantener a un cadáver político como Zapatero al frente de un gobierno desahuciado puede acabar con las esperanzas de que unos y otros vuelvan a disfrutar del poder durante una larga, muy larga temporada.

La soberbia de Zapatero lo inmuniza contra cualquier pretensión de su adversario político, por más altura de miras con que sea formulada. Sin embargo, el todavía presidente tiene en Alfredo Pérez Rubalcaba un enemigo muy capaz de torcer su voluntad para adaptarla a las necesidades electorales de un candidato que cuenta cada vez con menos posibilidades de hacer, al menos, un digno papel al frente del PSOE más desvencijado de la historia reciente.

Rubalcaba ha puesto la maquinaria mediática a funcionar y en el terreno de la maniobra táctica es un político bastante más hábil que Zapatero. Si al candidato socialista le interesa adelantar las elecciones generales, y no parece que el PSOE esté en una situación mullida para soportar esta lenta agonía hasta marzo próximo, no cabe duda que el presidente del gobierno las anticipará a la fecha que el primero disponga. Sólo falta que Rubalcaba determine cuándo quiere enfrentarse a Mariano Rajoy. Cuánto antes mejor para todos.