Vuelta a las andadas

Regina Otaola

2011-02-18

 

Si tan equivocado está Jaime Mayor Oreja en su tesis sobre la existencia de negociaciones con los terroristas etarras no entiendo cómo los socialistas entran en cólera cada vez que él habla de este tema. Los socialistas podrían decir que Jaime está equivocado y a otra cosa mariposa. Pero no, solamente le descalifican, que es la forma de mostrar que no se tienen argumentos de verdad. Junto a él, descalifican además a los miles de ciudadanos que se manifestaron el día 5 de febrero. Nos llaman "rampantes" y otras lindezas por el estilo.

En todo este asunto la transparencia y claridad por parte de los responsables gubernamentales han brillado por su ausencia. Quieren que demos por buenas excarcelaciones aberrantes y otras actuaciones también aberrantes, incluido o sobre todo el caso Faisán. Que callemos y dirijamos la mirada hacia otro lado, al lado que quieren los gobiernos del PSOE. Y no lo vamos a hacer. Muchos miles de ciudadanos pensamos que Jaime Mayor está en lo cierto y que otros, como ya he dicho hasta la saciedad, sólo quieren acabar con ETA "como sea".

Escucho también a tertulianos muy sesudos y a otros individuos decir que el gobierno vasco lo está haciendo de cine, y que el gobierno de Zapatero lo está haciendo también de cine. Y viendo todo lo que hay alrededor, como la posible legalización de Sortu o las otras gateras que tengan preparadas los batasunos para estar en las próximas elecciones, me pregunto qué informaciones manejan para hacer esas afirmaciones contra toda evidencia, porque desde mi punto de vista lo que afirman es que la negociación con los terroristas es la única salida válida. Si opinan así, que lo digan abiertamente. Que no oculten el grave escándalo del chivatazo policial, que lo justifiquen si es que hay que seguir negociando la salida política a ETA "como sea".

Ahora también va a estar de cine el hecho de que el gobierno vasco indemnice a los etarras muertos bajo la consideración de "víctimas de vulneración de derechos humanos en el contexto de la violencia política". Sólo aceptar esta frase es como para afearles la conducta. Y estoy completamente en desacuerdo con ese reconocimiento porque significa que a quien en un Estado democrático ha optado por socavar ese mismo Estado a través del terror, ahora, se le reconoce un derecho a indemnización. Pero lo harán, verán Vds. como lo harán. Y triste gracia tiene además que con nuestro dinero, el de todos, tengamos que pagar a quienes han hecho que nuestra vida durante todos estos años haya sido menospreciada, vilipendiada, reducida prácticamente a la clandestinidad. Esto sí que ha sido una auténtica proscripción de las formaciones democráticas.

En conclusión, creo que ya podríamos decir a estas alturas: "En mi nombre no; y con mi dinero, menos". Dirán que estamos locos, pero los que nos oponemos seguimos siendo al cabo personas que decimos lo que opinamos porque estamos en nuestro derecho a hacerlo y porque además es un asunto en el que hemos sido la parte damnificada, aterrorizada, con unos derechos fundamentales vulnerados sistemáticamente. Para que ahora se nos haga presentar como los que no quieren la paz, la armonía y la convivencia que venden los socialistas como compromisos asumidos por los terroristas.

Exactamente igual que en la pasada legislatura. Ahora, como predijo Mayor, están avanzando en la segunda parte de la negociación y ya no vale mirar para otro lado. Los que defienden el Estado de Derecho deben seguir defendiendo que se haga justicia.