El F150 ya está aquí

Lucía Prieto

2011-01-28

Ferrari se ha vestido de largo para presentar en sociedad su última creación. Un bólido que incorpora muchas novedades con respecto a su antecesor, el F10 y que para los de Maranello debe simbolizar el  Risorgimento. No en vano, es con este término como se conoce a la Unificación Italiana, de la que se cumplen 150 años y que esta temporada da nombre al monoplaza italiano.

El acto en el que estuvieron presentes los dos pilotos oficiales, el español Fernando Alonso y el brasileño Felipe Massa, estuvo cargado de nostalgia y de la filosofía Ferrari. Junto al malogrado Ayrton Senna, el siete veces campeón del Mundo, Michael Schumacher protagonizaron  el video de presentación en donde se recordaban los triunfos y los momentos de gloria de la escudería. Momentos que Ferrari quiere recuperar y para ello llevan trabajando durante casi un año en el coche que debe terminar con la supremacía de los Red Bull. El diseño no ha sido un capricho de los ingenieros, sino una interpretación, esperemos que la mejor posible, de la nueva normativa y la llegada al circo de la Fórmula1 del fabricante de neumáticos Pirelli.

El coche, en cuyo diseño ha participado el propio Fernando Alonso, ha cambiado tanto en el ámbito aerodinámico como en la mecánico. Empezando por el perfil del monoplaza llama mucho la atención la nueva altura del F150, mucho más elevada que sus antecesores  y que coloca al piloto en una posición más alta. A priori podemos pensar que a más altura del monoplaza menos adherencia, lo que desconocemos es si la idea podría tener como objetivo canalizar el aire por debajo para suplir la desaparición del doble difusor. En todo caso, seguro que con este cambio Alonso verá mejor a sus perseguidores, y Massa tendrá claro cuando su compañero le tiene cogida la aspiración. Otra de las modificaciones más importantes tiene que ver con la incorporación del Kers al que ha habido que hacerlo hueco. Por ello los ingenieros se han visto obligados a reducir el tamaño de las entradas de aire y rediseñar la zona central del coche.

La segunda revolución del monoplaza se percibe en la parte posterior del chasis. Por un lado, la llegada de Pirelli, y cómo estos transmitirán la potencia al asfalto, ha provocado la modificación en el reparto de pesos, pero la consecuencia más llamativo ha sido el cambio que han sufrido las suspensiones, en particular las traseras. Y sin perder de vista el tren posterior, el F150 ha perdido la característica aleta de tiburón, motivado en parte por la desaparición del conducto F, dejando paso a una tapa de motor clásica con una terminación en forma de aguijón. Para terminar este somero repaso al chasis, podemos anotar la presencia de la bandera italiana en la parte posterior del alerón trasero como parte del homenaje al aniversario de la Unificación italiana. Un alerón que este año tendrá un único soporte en ved de dos como el F10 y que poseerá la  cualidad de ser móvil. Mecanismo con el que los equipos todavía no han podido trabajar con profundidad y que ya ha generado las primeras polémicas antes, incluso, de su puesta en marcha.

Su uso sólo estará permitido en las maniobras de adelantamiento, a excepción de las sesiones de entrenamientos y la calificación. El dispositivo lo podrá activar el piloto, pero sólo cuando esté a menos de un segundo del monoplaza al que quiere rebasar. Norma que parece hecha por los comisarios ingleses en busca  de subterfugios para beneficiar a sus pilotos. Habrá que ver cómo se gestiona en carrera y esperar que no sea juez y parte de un gran premio.

Por último, en el ámbito mecánico, los ingenieros de Maranello han conseguido corregir el alto consumo del anterior propulsor, mejorando su eficiencia. Un detalle importante si recordamos los problemas que el monoplaza italiano tenía al comienzo de cada gran premio cuando el depósito estaba repleto y como el rendimiento del F10 mejoraba según transcurría la carrera.
 
Estos son quizás las novedades más importantes del F150, pero el coche que el próximo 13 de marzo tomará la salida del gran premio inaugural en Bahrein será sustancialmente diferente. El propio Ferrari ya ha anunciado que allí presentará novedades aerodinámicas y parece evidente que según avance la temporada y se prueben los neumáticos Pirelli y el efecto del alerón trasero, los monoplazas, no sólo el de Ferrari, irán evolucionando.

Aunque, y permítanme la expresión, lo más importante es que el coche esté bien parido. Este es el reto de Ferrari y sólo sabremos si lo han logrado cuando empiece el Mundial y deba medirse al restos de rivales. Será el instante en que los ingenieros podrán probar en pista, y no en el túnel del viento, si sus ideas, sus diseños han sido las más efectivas, y como señalaba el propio Fernando Alonso en la presentación de bólido, si su coche es el más fiable y competitivo. La primera prueba la próxima semana en el circuito valenciano de Ricardo Tormo de Valencia.