De la chusma política

Pío Moa

2009-05-17

Aznar: "España necesita hombres de gran talla, no artistas de la triquiñuela"

Muy cierto, los necesita. Pero no los produce. Con las debidas, aunque poco brillantes, excepciones, la sociedad española solo produce niñatos y zampabollos, pendejos y tiorras o tiorrillas; y no solo en política. El pueblo español, hablando en general y con las excepciones de rigor, ha adoptado en estos últimos decenios la mentalidad snob, hortera y vacua del nuevo rico, se ha apuntado con la mayor naturalidad a la "cultura" de la trola, el choriceo y el puterío, ha comulgado con todas las ruedas de molino que le han echado, y ahora que llega la crisis económica (y no solo económica), y hay que pagar las deudas, se queda con la boca abierta, estólido, esperando que algún pendejo o tiorrilla les diga que no es verdad lo que pasa. En cuanto a las excepciones, su especialidad es quejarse, apocados; parte de ellos sin otro programa que la superstición que convierte la religión en doctrina política: todos los males vienen de la masonería y el sionismo, ¡si lo sabrán ellos, que Dios les ha iluminado con tanta predilección...!

**** Feijóo continuará la "labor galleguizadora" de otros gobiernos del PP

"Galleguizadora" quiere decir separatista porque, por desgracia, los separatistas y antidemócratas se han apoderado del gallego para estropearlo con sus basurillas, como en las Vascongadas o en Cataluña. La creciente radicalización separatista en Galicia tiene mucho que ver con la política de Fraga, imitada de la de Pujol. Estos necios creen que siguiendo a los separatistas les quitarán bazas y votos, y es todo lo contrario. El PP futurista, sin política propia, carente de la menor fuerza intelectual.

**** Rubalcaba, tras la decisión del TS: "O se está con los votos o con las bombas"

¿Quién es más golfo? ¿El tribunal o Rubalcaba? La justicia al servicio de la "oportunidad" de los pendejos y tiorrillas de la política.

**** Gingrich: "La UE podría degenerar en una dictadura burocrática" 

No solo podría. Ya ha avanzado mucho hacia ese objetivo.

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En Época

EL INGLÉS DESPLAZA AL ESPAÑOL

Causan justificada alarma los atentados de los separatistas vascos, catalanes y gallegos no al idioma español común, sino a los derechos democráticos. Esto es normal, porque el separatismo en España siempre ha odiado las libertades tanto como odia la historia y cultura real de catalanes, gallegos y vascos, que pretende sustituir por esa lúgubre retórica "nacionalista". Pero difícilmente impedirán que el español siga desarrollándose en esas regiones y deje de ser la lengua común del país, al menos por bastante tiempo.

Ninguna alarma causa, en cambio, otro proceso acelerado que sí constituye un grave peligro para la pervivencia del español como idioma de cultura a plazo no muy largo. Suele exhibirse una complacencia beata por el número de hablantes de nuestro idioma, y un rechazo a ver cualquier problema al respecto. La bobaliconería ambiente replica con que "el inglés es útil", o que "la gente lo demanda", o que "la ciencia se hace hoy en inglés", y simplezas por el estilo. Naturalmente que el inglés es muy útil en muchos casos, pero también lo es la geografía, y nadie nos somete a una campaña permanente, casi como un lavado de cerebro, para que la estudiemos. Un lavado de cerebro que convence a los más simples de que sin el inglés no pueden vivir, aunque en la mayoría de los casos gastarán mucho tiempo y dinero solo para llegar a chapurrearlo, sin que apenas les sirva más que para estropear su propio idioma, cuya enseñanza es muy mala (solo hay que ver los índices de fracaso escolar y de analfabetismo funcional).

El argumento de la ciencia no puede resultar más significativo: lo que importa a los científicos, se dice, es que sus trabajos se divulguen lo más ampliamente posible, y ya sabemos qué idioma está mejor situado para ello. Pero la receta vale para casi cualquier cosa: el artista, el cantante, el escritor, el economista, etc. tienen el mismo interés en ser conocidos, y por tanto deberían renunciar poco a poco, o mucho a mucho, a nuestra lengua en todos los terrenos de la cultura superior. De hecho así ocurre cada vez más. Un matemático me comentaba que en una reunión con colegas hispanoamericanos en la universidad ¡de La Rábida!.. decidieron expresarse en inglés, y que en las publicaciones universitarias tiran directamente a la papelera los estudios que les llegan en español. Revistas universitarias, pagadas con fondos públicos, tienen sus títulos directamente en inglés, y hasta la filología española se escribe cada vez más en ese idioma. Lo mismo ocurre, me explicó un economista, con los estudios y papeles internos que circulan en el Banco de España. En el ejército, los serviles mandos superiores pueden obligar a los oficiales a dar las órdenes o explicaciones alternativamente en inglés y en español. Es cada vez más frecuente que empresas españolas anglisicen sus nombres o los de sus productos, en los aeropuertos españoles la empresa comercial, Aldeasa, expone nombres e indicaciones de preferencia en inglés. Explosivos Ríotinto ha "internacionalizado" su nombre. Un amigo me llamaba la atención sobre el contraste entre Ikea, multinacional sueca cuyas tiendas están repletas de colores, palabras y referencias a su país, y multinacionales españolas como Zara, con tiendas en muchas ciudades del mundo pero faltas de la menor alusión a su país de origen. En algunas calles del centro de Madrid los nombres de los establecimientos son mayoritariamente ingleses. Los ejemplos podrían multiplicarse, y alguien debería hacer un estudio sistemático del fenómeno.

La importancia de un idioma no depende principalmente, del número de sus hablantes, sino de su creatividad cultural. Y el ámbito hispanohablante, hoy, produce mucha basura y es muy poco creativo; y para lo poco que es, tiende a abandonar su propia lengua, convirtiendo la cultura hispana en un subproducto de escasa calidad de la cultura anglosajona.