Hay que reordenar el Blog

Federico Jiménez Losantos

2009-03-15

He dejado pasar varias semanas, en parte porque aprecio mucho el esfuerzo de los que participan en el blog –ni maricompletrolls, ni ciberpepiños- y en parte porque creía o quería creer que las cosas se recondujeran poco a poco. Tal vez haya sido por pereza, tal vez por torpeza, tal vez por esa forma de tolerancia vaga que empieza por la primera y termina en la segunda. El caso es que en los últimos días empiezan a producirse penosos conflictos entre los participantes que en buena parte nacen de la indefinición de ciertas normas de comportamiento interno. Así que aprovechando la tarde cómoda pero triste de los domingos, quiero hacer algunas aclaraciones. Reitero que, trolls aparte, no deseo molestar a gente que no merece ser molestada, pero temo que esto se ha deslizado en los últimos tiempos por una pendiente que acabará apartándonos del blog a muchos, empezando o terminando por mí mismo. Apunto, pues, tres o cuatro cosas, esperando que entre los participantes y el moderador entiendan lo que pasa y no debería pasar o lo que no es necesario que siga pasando.

En primer lugar, lo fundamental de un blog no es que haya muchas entradas, sino que, participen más o menos, resulte interesante para los lectores, activos o pasivos. Es evidente que para algunos esto se ha convertido en una especie de chat particular a medio camino entre la ludopatía y cierta forma de paranoia que va haciéndose cada vez menos benigna. Yo no quiero fomentar ninguna adicción, ni siquiera a mi blog, porque las adicciones son en realidad una necesidad interior de calma frenética, desnortada. El caso más claro de esta adicción delirante no le pasó inadvertido al propio actor del caso, que ya ha anunciado más de una vez que dejaría el blog por un tiempo, pero es incapaz de hacerlo. Bien, pues debe intentarlo en serio. Le sugiero darse un tiempo, digamos hasta la vuelta de las vacaciones de Semana Santa. Y luego, que haga lo que le parezca Naturalmente, en este tiempo se crean afectos particulares, amistades, afecciones y compasiones, pero sería un mal servicio a la amistad y al diálogo sincero disimular una situación que sólo prueba, por si hacía falta, que las personas inteligentes y sensibles también tienen achaques. Incluso más que las menos sensibles e inteligentes. Pero hay que abordar los problemas psicológicos y este lo es.

Lo mismo sucede con el que se empeña en escribir varios post seguidos muchas veces al día. Una cosa es la libertad de expresión torrencial y otra la compulsión comunicativa. Y tal vez una solución sería la de limitar la participación a diez post diarios, salvo en el caso, que no suele darse, de un debate concreto sobre el asunto del hilo u otro conexo. Ni que decir tiene que no debería hacer falta recurrir al moderador para observar estas normas. Ojalá baste sólo con enunciarlas.

Hace un par de días recordaba Vicky, siempre tan atenta, que tenemos un añito y que hace tiempo abordé un asunto muy desagradable que, tal vez por la cercanía del 11M, se ha vuelto a encizañar. No voy a decir que me parecen bien todos los peones negros por igual, porque no sería ni cierto ni justo. Pero los ataques a Luis del Pino pasan ya de castaño oscuro. En este 11M, LdP ha hecho nuevas aportaciones a la investigación, del mismo modo que el abogado De Pablos, desde su discutible pero honrado punto de vista, ha contribuido a la causa que Gabriel Moris ha definido magníficamente: no olvidar lo inolvidable. Da la impresión de que algunos han olvidado hace tiempo todo lo que no sea solventar rencillas y rencores. Pues bien, este blog no es el lugar para airear ambas úlceras, aunque sin duda les conviene el aire libre. Es la segunda vez que lo digo. Y no habrá una tercera. La tarea fundamental a propósito del 11M es conseguir que cale en el mayor número posible de personas no sólo la intuición sino la certeza de que no se ha hecho justicia a las víctimas, más bien se ha impedido con toda clase de delitos y con la más desvergonzada complicidad policial, judicial y política que se hiciera o, al menos, se intentara. Creo también que los peones dan demasiado por sabidas muchas cosas que la mayoría no sabe, especialmente los lectores nuevos o más jóvenes, y a mi juicio deberían hacer un esfuerzo de divulgación, sin temor a repetir cosas archisabidas, porque los que dudamos de la versión oficial (mejor dicho, no dudamos que es falsa de cabo a rabo, una monstruosa estafa perpetrada en cuadrilla por policías, jueces y fiscales poco dignos) no vamos a convertirnos a la superchería, pero hay que volver a explicar lo mucho oculto y lo claramente ocultado. Pienso, por ejemplo, en los seguidores de UPD que leen LD y que hasta ahora han podido abandonarse a la cómoda displicencia progre –tan savateriana- de "pasar" de supuestas conspiraciones o teorías conspiranoicas. Como si el 11M no fuera el mayor triunfo hasta ahora de una conspiración terrorista. Pero, curiosamente, no pasan de las certezas podridas de Rubalcaba, Bermejo, Garzón o El País. O sí, pasan también, como si fuera lo mismo dudar de la verdad que constatar la mentira. Ver a Rosa Díez con las víctimas del 11M en el acto del Retiro sugiere que tal vez UPD empiece en serio a interrogarse sobre lo que hasta ahora ni han preguntado. Por Gabriel y Pilar Moris, por los españoles de bien, hay que ayudar a que se unan a esa mayoría aplastante de españoles que no creen en el juicio del 11M o creen que ha sido un engaño masivo. Pero no han dado o les parece difícil dar el paso de la sospecha a la información y a la convicción parcial de los engaños policiales, judiciales y políticos.

Y a propósito de conspiranoias de verdad, me parece, en el mejor de los casos, una bobada, y en el peor, un principio de psicosis cognitiva eso de atribuir una misma sospecha al 11S y al 11M, como si la policía, los jueces y los políticos de USA y España hubieran hecho lo mismo y ante los mismos hechos. Y no digamos ya esa atribución a no se sabe qué poderes ocultos, siempre en plural ("ellos") y nunca en singular (alguien identificable o concretable en sus funciones y beneficios tangibles) la responsabilidad de la crisis económica. En buena lógica, esa pluralidad opaca pero real, oculta pero transparente que dibujan algunos debería ser encarnada por alienígenas. Es curioso que la fantasía totalitaria de un gobierno mundial sea asumida como un hallazgo que lo explica todo por presuntos liberales o, al menos, desconfiados ante lo que ven. Y de sus propias gafas; y de la óptica; y de sus ojos; y de su cerebro. Y de la lente desde Spinoza, y de todos los datos de la realidad, que en realidad sería una puesta en escena maligna para hacernos vivir en Matrix. ¿En beneficio de qué o de quién? ¿Qué habrían ganado los ricos del mundo perdiendo enormes fortunas en la crisis? ¿Disfrutar porque otros lo han perdido todo? ¿Y para qué? ¿Para disfrutar de un poder anónimo, invisible y condenado al eterno anonimato? Un poco de seriedad cuando se habla de crímenes: lo único imposible es el asesino carente de motivaciones, que no es igual que de motivos. Pero ahora me salgo yo del hilo. Señal de que llevo demasiado rato escribiendo.

Insisto una vez más en que no trato de echar del blog a nadie, aunque se haya instalado en él a modo de okupa subrepticio o de huésped abusón. A diferencia de la "buena fe" de Garzón, que no existe, creo en la de muchos blogueros. Pero la supuesta genialidad de unos pocos no puede convertirse en el desalojo de unos muchos. Había que reordenar el blog. Hay que hacerlo entre todos. Espero que se entienda y se me entienda. Gracias.