Trasvase del Ródano: comprar fuera lo que sobra dentro

Pablo Molina

2008-10-28

Las últimas prospecciones políticas del gobierno murciano para dar respuesta a las necesidades hídricas de la región se centran en la región francesa del Languedoc, desde dónde podría hacerse un trasvase que llevara agua del Ródano hasta Cataluña y, por extensión, al Levante español.  Las autoridades murcianas suponen, con buen criterio, que tratándose de un caudal que proviene de otro país (me refiero a Francia, no a Cataluña) y pagando el precio por metro cúbico que fije la empresa concesionaria, no habrá problema para extender esa “aportación puntual de dihidróxido de oxígeno” unos pocos cientos de kilómetros más al sur. De hecho, en los contactos que se están manteniendo con las entidades propietarias de los derechos del agua francesa se manifiesta una total disposición a extender el negocio que van a hacer con los barceloneses a valencianos, murcianos y almerienses , llegado el caso.

La cuestión sería razonable si en España existiera escasez de recursos hídricos, pero como es bien sabido, ése no es nuestro caso. En España sobra el agua; lo que pasa es que está mal repartida. Y como la política de baja calidad es la que decide sobre las cuestiones técnicas, especialmente desde ZP, estamos haciendo el perfecto imbécil para solaz de los franchutes, que se van a poner las botas vendiéndonos algo que en realidad nos sobra.

Los franceses, al contrario que los nacionalistas catalanes y castellano-manchegos como Mariloli de Cospe, tienen las cosas muy claras y si alguien les compra el excedente de sus ríos lo venden de mil amores. En realidad es una cuestión de inteligencia elemental (vender lo que desperdicias), de ahí que anden muy sorprendidos con la actitud de los nacionalistas españoles, capaces de perder un buen negocio sólo para que otras regiones no se beneficien.

Los gabachos hacen lo mismo con la energía nuclear. Mientras que los gobiernos progres del resto de Europa cierran plantas nucleares para tener contentos a los cuatro ecologistas de guardia, Francia tiene cincuenta y ocho reactores funcionando (más otro buen puñado de última generación que entrará en funcionamiento en 2020) y vendiendo electricidad a cualquier país interesado en comprar luz a un buen precio. Para los franceses, primero están los intereses nacionales y después la política. Igualito que aquí.