Dificultades para los futuristas

Pío Moa

2008-02-22
 
Desde luego, entre Zapo y Rajoy es preferible Rajoy, pero muy poco preferible, diferencia que también reflejan las encuestas, hoy por hoy con ligera ventaja para el primero. 
 
Los futuristas, creyendo que la preocupación de los españoles está ante todo en el bolsillo, han elegido un terreno difícil para su campaña electoral, como ha demostrado el debate entre Solbes y Pizarro, ganado por el primero según opinión mayoritaria. La razón de fondo es que el PSOE ha seguido una política económica muy similar a la del PP, y que la crisis actual no afecta solo a España, por lo que el único argumento real de los futuristas es su afirmación, no muy creíble, de que ellos gestionarán la crisis mejor que el PSOE. Pero sus promesas tienen poca sustancia frente a los logros que puede exhibir y exhibe el gobierno. He aquí una diferencia: en 2004 ya Rajoy se presentaba con promesas gratuitas, como si saliera de la oposición, incapaz de explotar los éxitos económicos del gobierno de Aznar. Quizá ya entonces quería distanciarse de él.
 
Otro problema es que la política de Rajoy en todos los asuntos que quiere tocar (ayudas a la familia, “la mujer”, etc.)  es la misma que la de Zapo, mientras que  aquellos en los que podría marcar diferencias reales (el terrorismo, la Constitución, la balcanización de España, etc.) evita tocarlos. En rigor carece de una política respecto de ellos, solo dispone de algunas vagas y cada vez más escasas declaraciones, y aun éstas bajo la presión del miedo a los votos que pueda llevarle UPD. 
 
Cuando las elecciones de 2004 advertí del enorme error de Rajoy por no haber aceptado el debate con Zapo. Yo creía que se merendaría al socialista, pero, visto lo visto, quizá no fue ningún error, pues muy bien podría haber ocurrido al revés. Ahora  temo que sea Zapo quien haga trizas a Rajoy, cuya especialidad en los últimos tiempos ha sido declarar que se sentía muy en forma para ser presidente del país, y que estaba seguro de que lo haría muy bien y sin enfrentarse con nadie. Parece basar  su campaña en la autosugestión. Ya sé que es tarde pero, ¿no había ningún otro líder con más sustancia y pegada política en el PP?