Un Congreso contra la ley

Pío Moa

2006-09-27

La extremada corrupción política que ha permitido a la mayoría parlamentaria aprobar estatutos claramente ilegales, ha dado un paso más con la definición anticonstitucional de España como un “Estado plurinacional”. Con ello pretenden dar estado legal a las necias canallerías de orates como Sabino Arana o Prat de la Riba hace alrededor de un siglo.

Con su habitual y equívoca blandenguería, el PP ha dicho que este radical desmán “demuestra el sometimiento voluntario del PSOE frente a los nacionalistas”. ¿Sometimiento voluntario? Esto se llama colaboración. El PSOE colabora con los separatistas y actúa como la quinta columna del terrorismo nacionalista vasco y del islámico. Al PP, esa actitud le parece “peligrosa”. Peligrosa. ¿También “preocupante”? ¿O quizá “una mala noticia”?

Obviamente esos diputados no dan estado legal a nada, solo a su propia ilegalidad, por así decir. En el Congreso, gimotea el PP "se ha derogado la Constitución". Pues no. Cuando unos políticos delincuentes atacan la ley, no es la ley la que queda anulada, sino ellos los que quedan fuera de la ley. Y esto debe tener consecuencias. Y el PP debiera advertir que ninguna decisión inconstitucional será aceptada, empezando por los estatutos.

Es la hora de los ciudadanos, debemos insistir, frente a un gobierno y unos partidos antiespañoles y antidemocráticos, situados voluntariamente contra la Constitución.