Glosa obligada a una intervención de Rajoy

Juan Velarde

¿Estamos, en la PAC, en una hora de España?

Juan Velarde | 2013-03-19

Todo economista español que desee estar al día en cuestiones agrarias debe leer una veterana revista, Agricultura; una mucho más reciente, Vida Rural, y finalmente Agroeconomía. Sin ese trípode, difícilmente comprenderá qué es lo que sucede en nuestra estructura rural. En una de ellas, concretamente en Vida Rural, el pasado día 1 apareció un maravilloso artículo de Jaime Lamo de Espinosa titulado "La reforma de la PAC, una carrera de obstáculos". Interesa tanto al mundo campesino español que conviene difundir sus puntos de vista todo lo posible.

La PAC, tras una serie de modificaciones, "en el fondo es una ayuda indirecta a las rentas agrarias, si no a todas, sí a muchas, y (...) en el conjunto español representa nada menos que un 30% de aquéllas". Pero existe en la Unión Europea un muy serio problema presupuestario, ligado directamente a la crisis que padecemos, con lo que se produjo un recorte de la PAC. Sin embargo, como señala Jaime Lamo de Espinosa,

una buena negociación [el negociador era Rajoy, pues estábamos en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del 8 de febrero] parece hacer conducido a unos resultados satisfactorios, según ha declarado el ministro Arias Cañete, quien ve como "muy positivo" el acuerdo, lo califica de "éxito" y estima que el campo español recibirá más fondos en euros corrientes.

El punto de vista de Lamo de Espinosa, quien tiene una amplia experiencia política –recordemos que fue ministro del ramo del 24 de febrero de 1978 al 26 de febrero de 1981, bajo la presidencia de Adolfo Suárez, y del 26 de febrero de 1981 al 1 de diciembre de 1981, bajo la presidencia de Leopoldo Calvo Sotelo– es el siguiente:

Me importa mucho destacar esta implicación personal del presidente en los temas agrarios, lo que nunca ha sido frecuente, y también cómo el tema agrario, la PAC en este caso, ha sido llevada al Debate sobre el Estado de la Nación, lo que resulta harto infrecuente.

Las cosas marchan, en principio, bien. Yo escribí en ABC el pasado día 4 un artículo, que titulé "Un éxito, aun parcial, muy importante", sobre esta cuestión y el futuro que espera. Veo que lo ratifica Jaime Lamo de Espinosa:

No todo está resuelto, [porque] esto es una carrera de obstáculos. A mitad de marzo, la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo examinará estos acuerdos y, seguro, emitirá opinión. Y quedan muchas reuniones posteriores hasta final de este año, hasta que la nueva PAC quede perfectamente delimitada (...) El resultado final, al que nos vamos aproximando, dependerá en gran medida de la política interna que siga España en cuanto a la definición de los beneficiarios de las ayudas, las superficies afectadas o potencialmente beneficiarias de pagos directos, y la solución de los problemas que surgirán, sin duda, entre autonomías y su ya famosa emulación competitiva.

Pero el primer paso en la buena dirección se ha dado. Aquello que nació en la reunión de Stressa se ha cambiado a fondo. Pero no todas las naciones han logrado las mismas condiciones. ¿Estamos, en la PAC, en una hora de España?