Las máscaras del comunismo

José Manuel de Torres

José Manuel de Torres | 2000-12-05
El siglo XX pasa por ser el de la información, lo que debería derivar en un mejor conocimiento de la verdad. Pero, como ya demostró Revel en El conocimiento inútil, de poco sirve la sobreabundancia de información si la humanidad no conoce el verdadero rostro de los totalitarismos que oprimen todavía a algunas naciones. Tras treinta años dedicados a analizar este fenómeno, Revel aborda ahora el del postcomunismo (1990-2000), las reacciones que el hundimiento del comunismo y el fracaso del pensamiento marxista ha generado en periodistas, partidos políticos, profesores universitarios y en la opinión pública.

Durante el siglo XX, el nacional-socialismo y el comunismo compitieron por imponer un hombre nuevo y una sociedad utópica aplastando la democracia y la libertad. No obstante, en palabras de Max Weber, “Ninguna utopía se siente jamás refutada por su fracaso”. Así, no debe extrañar la resistencia comunista a asumir sus crímenes masivos, a aceptar la muerte histórica de su utopía totalitaria, y su empeño en desviar la atención claudicando de sus responsabilidades y cargando a un enemigo ideológico, real o imaginario –nazismo, capitalismo, liberalismo…–, la paternidad de sus despropósitos.

Para el autor, la intelligentsia de izquierdas oculta los crímenes del comunismo mientras enfatizan los del nazismo, no reconoce su propia culpa y desprecia la libertad como valor fundamental del hombre, lo que le hace sucumbir a la tentación despótica. Mientras el nazismo fue una ideología directa –Hitler expuso claramente sus terribles planes–, el comunismo es una ideología indirecta, mediatizada por la utopía, lo que la hace más peligrosa: engaña al hombre con nobles ideales –igualdad, lucha por la democracia, etc.– para someterle a una terrible dictadura. Para Revel el comunismo es “una máscara” que no realiza lo que promete, sino que acarrea miseria, muerte y opresión.

Está convencido de que el liberalismo no es una panacea absoluta, aunque, como doctrina basada en la experimentación, soluciona más problemas que el marxismo, que es un método empírico que sólo ha servido para el control total del individuo por el Estado.
En la La gran mascarada, Revel denuncia magistralmente la pervivencia de una visión comunista idílica, ahistórica y antiliberal, que pretende identificarse con el bien, negar la realidad criminal de los regímenes comunistas y hacer creer todavía que la lucha de clases promoverá el desarrollo social.

Se trata de uno de los mejores ensayos de los últimos años, un libro, en suma, de lectura imprescindible para los amantes de la libertad.


Jean-François Revel, La gran mascarada. Ensayo sobre la supervivencia de la utopía socialista. Traducción de María Cordón. Editorial Taurus. Madrid, 2000. 320 páginas. 2.950 ptas.