El dramático coste de rescatar a aventureros imprudentes y 'turistas de chanclas y selfie'

Elena Berberana

Los servicios de emergencia alertan del coste humano y material de las negligencias del turismo deportivo.

Elena Berberana | 2019-07-24

La cifra es escalofriante. En España los fallecidos en rescates de montaña asciende a 103 personas durante el 2018. En lo que llevamos de año hasta el 15 de julio del año actual, el Servicio de Montaña ha realizado 478 rescates, frente a los 445 que había realizado el año pasado en el mismo período. De estas operaciones han sido rescatadas 62 personas fallecidas, 310 heridos y 279 ilesos, han transmitido fuentes de la Guardia Civil a Libre Mercado.

Sobre las causas de la accidentalidad de esas 103 personas fallecidas en 2018, en 439 ocasiones (55,44%) los auxiliados han afrontado una actividad para la que no estaban preparados, no siendo conscientes de sus limitaciones, destacan desde el GREIM, (Grupos de Rescate Especial de Intervención en Montaña de la Guardia Civil).

Los rescatistas advierten de que en verano las estadísticas se disparan. Los turistas acuden en masa a comercios como Decathlon, compran el equipamiento de escalada, senderismo o ciclismo deportivo y se lanzan como si fueran profesionales a montañas y terrenos pantanosos sin saber que puede ser la primera y última vez que salen de ruta.

Turismo de selfie

Buen ejemplo de ello es Mallorca. El jefe de servicio de los Bomberos del Consell de Mallorca, Pedro Ladaria, critica las negligencias que cometen los turistas diariamente. Recorrer un sendero en ropa de playa y chanclas de decenas de kilómetros y sin conocerlo, probablemente no salga bien. Y no sale. El bombero está harto de ver cómo piensan que la Tramuntana es un lugar al que puede acceder cualquiera alegremente. Y no. Después vienen las desgracias. Todo sea por un selfie.

La despreocupación y la inconsciencia hacen que se practiquen espeleología deportiva, descenso de cañones, carreras rurales de quads, rapel, escalada o ciclismo con terribles consecuencias tal y como reflejan los datos. En un 21,77% de los accidentes con intervención, los agentes se han encontrado que el auxiliado estaba realizando la actividad en solitario y en un 92,51% sin guía profesional.

A estos hechos se añaden la falta de nivel técnico o inexperiencia en dicha actividad (42,51%) o falta de preparación física (30,70%). En 273 accidentes se ha observado que el excursionista no tenía planificación alguna (28,03%). El caso es que solo un 27,83% de los rescatados disponía de seguro federativo para la actividad que estaba realizando, según fuentes del GREIM.

Además, Ladaria apunta a un "uso abusivo de los servicios de emergencias" ya que incluso en más de una ocasión solo "estaban cansados y querían que les bajasen las mochilas porque pesaban mucho". Este tipo de incidentes y poner en marcha un operativo hace que se pongan vidas en riesgo y no hablemos de lo que cuesta a las arcas del Estado. Veamos.

Tasas de cobro por rescate

El cobro de los rescates en montaña en nuestro país depende de el sistema implantado por cada Comunidad Autónoma. Por ejemplo, en el País Vasco existe la tasa por la "tasa por la prestación de servicios de rastreo, rescate o salvamento durante la práctica de actividades consideradas como peligrosas o de riesgo". Aragón, Cantabria, Asturias y Castilla y León también han creado una tasa por el servicio de rescate en casos de negligencia, según ha podido saber este diario. Perderse en la montaña puede salir muy caro al bolsillo del extraviado o accidentado, y si se necesita ser rescatado con vuelo incluido, aún más.

Una hora de helicóptero cuesta entre 1.845 euros (País Vasco), hasta 3.000 euros (Aragón). La Guardia Civil no cobra por rescate lo que hace que el GREIM atienda a muchos más casos y se abuse del servicio. En el caso de los servicios de Protección Civil sí se pasa la factura, siempre que sea por negligencia del turista. En Aragón, durante 2018, el gobierno calculó un gasto aproximado de dos millones de euros solo en horas de vuelo de rescate. Una factura considerable para las arcas públicas en el caso de que los auxiliados lo sean por la benemérita.

Para un rescate también es necesario movilizar a rescatadores, gruístas, pilotos y copilotos además de los médicos correspondientes según el caso. Tomando como referencia el País Vasco, la hora de cada profesional del equipo de salvamento suele costar entre 35 y 40 euros, 38 euros por cada vehículo. Una embarcación cuesta entre los 400 y 2.000 euros dependiendo de la zona y el tiempo empleado.

Por su parte, los bomberos también cobran. Los precios oscilan según el tiempo y el material empleado y por supuesto, el personal movilizado. Así tenemos que un rescate puede ir desde los 67 euros hasta los 3.000.

Senderistas, los más rescatados

Obviamente, alguien que se haya roto un tobillo y necesite ser auxiliado no tendrá que abonar el gasto del rescate. Pero, ojo, si los servicios de emergencias han alertado de "no salir a la montaña por peligro de lluvias y riesgo de caídas en pendientes resbaladizas", en ese caso, se pasará la factura.

Las actividades que, por norma general, en España han sido catalogadas como "riesgo evidente" incluyen zonas peligrosas, desatención de los servicios de emergencia por alertas meteorológicas, o cuando no se lleve la ropa ni el equipamiento necesario para la realización de la actividad.

En cuanto a los más rescatados, los senderistas son los que más problemas han provocado. En 2018, hasta 454 auxiliados eran senderistas, el 46,6% del total. Es la actividad más practicada por la mayor parte de quienes visitan nuestras montañas y en la que se suele iniciar gente sin la preparación adecuada.

Le siguen en cantidad de rescates el barranquismo con 104 intervenciones, el esquí de montaña con 40 y accidentes en bicicleta de montaña con 24. En cuanto a los tipos de accidente o incidentes sufridos por el personal rescatado por los GREIM se han dado 261 tropiezos con caídas al mismo nivel, 177 extravíos, 108 intervenciones por problemas físicos (agotamientos, hipotermias severas, deshidratación, infartos, etc.) y 99 deslizamientos por pendiente (en zonas de hierba o de nieve o hielo).

Hay que recordar que el gran drama radica en el coste humano. También se han perdido vidas en estos rescates. En el caso del GREIM, desde que se creara este servicio han fallecido 4 especialistas en montaña y 4 pilotos, además de 3 agentes de prácticas especialistas también en montaña.