Cine de acción en el Supremo: las defensas 'demuestran' que la Policía trató de reprimir el golpe de Estado

Pablo Planas

La acusación popular rebaja la petición de pena para Vila, el exconsejero que dimitió dos minutos antes de que Puigdemont proclamara la independencia.

Pablo Planas (Barcelona) | 2019-05-29

El juicio a los golpistas en el Tribunal Supremo entra en la recta final. Segunda sesión de vídeos, esta vez a cargo de las defensas. Sin embargo, el aperitivo vino de la mano de la abogacía del Estado, que tuvo a bien reproducir los montajes de parte (la parte separatista) sobre las celebraciones populares tras la jornada de votación y las felicitaciones a los binomios. El resto de la sesión, discursos de los acusados y porrazos de la Policía Nacional y la Guardia Civil con el balance conocido, un infartado y un lesionado que perdió el ojo de un pelotazo. Nada que no se haya visto miles de veces en TV3 y los medios de obediencia nacionalista.

Como es habitual, Javier Melero, letrado de Joaquim Forn, se desmarca de sus compañeros de la defensa. Presenta un solo vídeo, un montaje con imágenes de manifestaciones de los indignados, contra la llamada ley mordaza o en el barrio burgalés del Gamonal, incidentes en Barcelona y Madrid ajenos al proceso separatista con escenas de gran violencia por parte de los manifestantes. Antes de la emisión, advierte a la sala de que se trata de imágenes grabadas en "territorio nacional" que nada tienen que ver con los hechos que se están juzgando. El montaje se admitió en su día como material documental sin reparos por parte de las acusaciones, que tampoco han protestado en la sesión.

Producciones Melero

Melero pretende demostrar que hubo más violencia en las convocatorias a rodear el Congreso que en el 20-S y el 1-O. La sala traga, Fiscalía, Abogacía del Estado y acusación popular, también. El abogado estrella del proceso podría haber programado la caída de Roma en color con el beneplácito de la sala. Los fiscales sólo pueden apuntarse un tanto y es que muchos de sus vídeos también formaban parte de la colección de las defensas, que han renunciado a un segundo visionado para centrarse en las intervenciones más controvertidas. No obstante, han repetido vídeos y utilizado imágenes montadas y con comentarios "informativos" sin objeción alguna.

Aquella oportunidad perdida

El detalle significativo es que la defensa de Jordi Sànchez, Rull y Turull, ha mostrado la comparecencia de Carles Puigdemont cuando en vez de convocar elecciones anunció que proclamaría la república, como así hizo. Si Puigdemont hubiera procedido como estaba previsto antes de que ERC se le echara encima, ni habría políticos presos por golpistas ni se estaría celebrando un juicio en el que los acusados arriesgan fuertes penas. En ese caso, el 1-O sí que se parecería al 9-N de Mas, que es lo que pretenden las defensas, que sus patrocinados sólo han desobedecido y son gente pacífica.

Una de las noticias de la jornada es que Vox altera sus conclusiones para retirar la acusación de organización criminal y malversación de caudales públicos a Santi Vila, el exconsejero que dimitió dos minutos antes de que el separatismo se echara por el despeñadero. A Vila, considerado un abyecto traidor por el separatismo, no le favorece en términos de imagen el detalle de Vox, ese reconocimiento y gesto de consolación. La acusación popular entiende que demostró más valor que el resto de los acusados al bajarse del tren en marcha.

Toda esa gente que gritaba "¡som gent de pau!" el 1-O mientras la Policía Nacional y la Guardia Civil intentaban hacer su trabajo no opina lo mismo que Vox y se lo demuestra cada día a Vila cuando le insultan por la calle o en un restaurante o le ningunean en los medios como si fuera incluso peor que un dirigente del PP o de Ciudadanos.

La vista se reanuda el próximo martes con los informes de Fiscalía, Abogacía del Estado y acusación popular, que no han variado en lo sustantivo sus conclusiones.