Feroz ataque a Casado en 'El Mundo': "Xenófobo", "thatcherista", "derecha-derecha', "aguirrista"

Pilar Díez

El Gobierno acerca etarras con agosticidad pero Casado sigue protagonizando los comentarios de los escasos columnistas activos en agosto.

Pilar Díez | 2018-08-08

El Mundo dice que "El Gobierno acerca a dos etarras que trataron de matar a Atutxa". En el periódico que dirige Francisco Rosell se ha desatado una guerra entre casadistas y anticasadistas. Entre los primeros se encuentra Anson, que dice que Casado es "ejemplar". "Recupera día a día los votos que se trasvasaron desde su partido a Ciudadanos. Recorta distancias con el PSOE. Se consolida en el liderazgo del centro derecha. Es el enemigo a batir", dice. "Y claro, rebuznan infatigables algunos comentaristas (…) No faltan en la persecución varios militantes peperos del rencor que lanzan sus insidias escondiendo la mano". Mientras, "Casado se ha mostrado impávido ante el linchamiento público" por el máster, "una cuestión menor, multiplicada hasta la náusea por algunos medios de comunicación" y no quiero mirar a nadie. "Si sale indemne del escandaloso intento de linchamiento se habrá fortalecido definitivamente. Sus rivales y sus enemigos lo saben y por eso aprietan con frenesí las tuercas de la televisión". No hace falta irse a la televisión, Anson, si miras a tu izquierda, Raúl Conde se sobra en una columna que no sé si calificarías de rebuzno. "¿A dónde va el PP con Casado?", se pregunta. Dice Conde que Casado echa mano de un "discurso ancestral". Que "su programa es la esencia de un programa thatcherista que ahonda en la desigualdad y erosiona la cohesión social". Muy en la línea psoe-podemita, le acusa de "virar a la derecha-derecha" frisando "el populismo xenófobo de Salvini". "Casado evoca el liberalismo aguirrista", "con un perfil alejado de la moderación". En cuanto al máster, sentencia que fue "un regalo" y ruega por que el caso "precipite el prematuro crepúsculo de Casado". "Lo que parece un suicidio es que convierta a VOX, y no al PSOE, en el adversario a batir". A ver si Escolar puede superar esto.

El País encuentra "el hilo que conecta a Casado con Camps y Matas". Artillería pesada. "El cohecho impropio, un tipo penal con escasa jurisprudencia, se utilizó en algunos casos sonados de corrupción en la Costa del Sol". Este periódico está a un paso de conectar a Casado con el asesinato de Sonia Carabantes y Rocío Wanninkhof. Francesc de Carreras se une al coro de linchadores de Casado, al fin y al cabo es un tema mucho más facilón que Cataluña. Dicta sentencia, para qué esperar al Supremo, y le condena por "pequeña corrupción" y "trapicheo". En un lapsus de sentido común se pregunta "¿nos estamos pasando?". Puaf, si es uno del PP, es culpable fijo, así que "no, tras el vendaval de los últimos años pienso que estamos en la buena dirección". Además aporta un elemento irrefutable para condenar a Casado, el "aroma de corrupción". "No se trata de saber si se ha cometido o no un delito, se trata de que el político, al no demostrar ejemplaridad, ha perdido la confianza". Esperemos que tengas buen olfato, Carreras, porque si al final te falla la nariz haría bien Casado en meterte un buen paquete por difamación. Por cierto, no recuerdo ningún comentario de Carreras sobre los estudios de Pedro Sánchez, el uso indebido del Falcon para ir de farra, nombrar ministro a un imputado, otros casos de falseamiento de curriculums de socialistas. Debe tener un olfato muy selectivo.

ABC dice que "las empresas siguen huyendo de la esfera del procés". Eso demuestra, según Rubido, que "no hay en Cataluña normalidad más que la que crea la factoría de ficción en que se ha convertido La Moncloa, y ya se sabe que no hay nada más peligroso que un político que se cree sus propias mentiras". José María Carrascal, que cree que Casado ha acreditado que "se limitó a hacer lo que la Universidad Rey Juan Carlos le exigía" y que "si hubo delito es atribuible más a ésta que a él", dice que Casado "se equivocó". "Se equivocó al creer" que por presentar los documentos le iban a dejar en paz, "pero sobre todo se equivocó al competir por la presidencia del PP con ese frente abierto", sobre todo conociendo a Soraya. "No sé si fue inexperiencia o las prisas por alcanzar la meta. Lo mejor que puede hacer, pienso, es pedir al Supremo que vea su asunto cuanto antes, poniéndose a su entera disposición a aclararlo. Pero va a tener que dedicar la mitad de su tiempo a demostrar que es inocente", este país funciona así y si Casado no lo sabe no está preparado para dirigir el PP. Ahora sólo le queda una. Si el Supremo le imputa tendrá que dimitir. Y si no, que se lía la manta a la cabeza y a poner querellas hasta hartarse por los innumerables ataques a su honor y el linchamiento personal y profesional al que ha sido sometido, y exigir disculpas a diestro y siniestro. A ver si tocándoles el bolsillo a los linchadores profesionales conseguimos acabar con las jaurías.

En La Razón, César Lumbreras deja claro que Casado "no es santo de mi devoción". "Pero no comprendo la cacería que han lanzado contra él los socialistas". "Deberían recordar que Pedro Sánchez repitió por activa y por pasiva que no nombraría a nadie que estuviera imputado o investigado, y a las primeras de cambio, se saltó a la torera sus afirmaciones y designó a Luis Planas como ministro de Agricultura, que lo estaba". Pues César, hay una diferencia sustancial. Pedro Sánchez es socialista, y socialistas y podemitas tienen patente de corso para falsificaciones, corruptelas y trapicheos, como diría Carreras. Ni La Sexta, ni Escolar, ni El País, ni nadie les tocará un pelo. O se lo tocará poco, por quedar bien.