Rafa Nadal, amo y señor de Roland Garros con once títulos en once finales

David Vinuesa

Nadal sometió y venció a Dominic Thiem con un calambre en la mano incluido. 6-4, 6-3 y 6-2 para aumentar más su leyenda en París. 

David Vinuesa | 2018-06-10

La leyenda de Rafa Nadal es tan grande y tan alargada dentro de la historia del deporte español que, sin hacer ningún tipo de encuesta, a buen seguro que 9 de cada 10 españoles le hubiesen cedido por un momento un dedo, una mano o el brazo entero al gigante manacorí cuando en el tercer set y con todo a su favor, uno de sus dedos se quedó totalmente parado. A Nadal se le congeló su instrumento de vida, pero a España se le congeló la sangre en las venas.

Por suerte para todos, menos para Dominic Thiem, Rafa superó sus problemas físicos y cuando dentro de unos años se recuerde la edición de Roland Garros de 2018 sólo se pondrán sobre la mesa imágenes de su victoria y adjetivos para su gesta. Pero, ojo, vaya susto y además de los grandes. Eso sí, si alguien podía superar un momento así ese era Rafa y lo hizo como sólo él sabe hacerlo: vista al frente, mano en su raqueta y el dolor, castigado en un rincón. Nadal en estado puro.

Once títulos en once finales y no de un campeonato cualquiera sino de uno de los cuatro Grand Slam, un póker de torneos que sirven en la mayoría de ocasiones para medir la diferencia que hay entre un tenista grande y uno legendario. El bendito problema para todos es que ya se queda corto denominar como leyenda a Rafa Nadal.

Partido a la altura de la gesta obtenida

La pista central Philippe Chatrier fue testigo de una imponente final que engrandeció aún más el triunfo de Nadal. Dominic Thiem está destinado a ganar Roland Garros, nadie duda de eso, pero de momento mira desde el segundo cajón del podio al emperador de la tierra batida. El austriaco jugó un partido que en condiciones normales y ante cualquier otro jugador le habría servido para ganar el torneo, sin embargo, Nadal convirtió un choque soberbio de su rival en una derrota incontestable del austriaco por 6-4, 6-3 y 6-2.

Sólo hubo vida para Thiem en la primera manga aunque ya en la misma se vio al Rafa de las grandes citas. Nadal empezó dominando por 2-0 y cuando su oponente se recuperó llevando el set al cuatro iguales, el español aumentó las revoluciones de su derecha para dominar la pista, colocarse 5-4 con su servicio y decantar la balanza rompiendo el saque de Thiem en el último juego.

Dijo Dominic en la previa que tenía "un plan para derrotar a Nadal". En Madrid demostró que no era un farol ni un intento absurdo de desestabilizar a Rafa, tener plan lo tiene, pero dentro de esa estrategia no pasaba seguro el hecho de perder el primer set. A cinco mangas y con Rafa al otro lado de la red no hay jugador que supere ese muro. Cuando Thiem vio que el eje de su estrategia se iba al traste no pudo disimular sus dudas y cuando Nadal te ve en la cara que no tienes fe sino temor, te machaca.

El segundo set fue sencillo para el campeón español que acabó por soltar su gran gama de golpes fundiendo con ellos la batería de Thiem. El aspirante podía devolver algún que otro rally, pero a la larga siempre acababa siendo superado. Rafa fue desgastando a Dominic y el 6-3 subió al marcador para terminar de poner patas arriba la final.

Con 2-0 a favor, break al inicio del tercer set y media pista haciendo hueco en la memoria de sus teléfonos para grabar la victoria de Nadal, todo se paró cuando el manacorí notó que uno de los dedos de su mano izquierda se tensaba hasta tal punto que no le dejaba ni doblarlo. Nervio afectado, calambre de por medio, dolor y ataque de nervios para la afición española. ¿En qué momento se tranquilizó la situación? Cuando las cámaras apuntaron a la cara de Rafa. El campeón estaba tenso, pero no se atisbaba miedo. Mano en la raqueta y a seguir. Thiem apenas pudo aprovechar los problemas físicos de Nadal y acabó siendo pasado por encima por el once veces campeón de Roland Garros.

Otro año más, París, el tenis y el deporte mundial se rinden a Rafa Nadal porque da igual cuando leas esto, don Rafael Nadal Parera ha vuelto a ganar Roland Garros.