The Ritz-Carlton Yatch apuesta por los cruceros de "ultralujo"

El primer súper yate de la compañía hotelera tendrá una capacidad de 298 personas que se distribuirán en 149 suites y dos áticos dúplex.

Libre Mercado | 2017-07-01

The Ritz-Carlton, la marca de hoteles de lujo y resorts repartidos por más de 20 países del mundo, llega al sector naviero. La compañía, propiedad de Marriott International, desembarca en este nuevo nicho de mercado a través de la marca The Ritz-Carlton Yatch Collection. Es la primera vez que un operador de hoteles de lujo hace una incursión en la industria de los cruceros.

Este crucero de "ultralujo", como lo han definido desde la hotelera, tendrá una duración de entre 7 y 10 días y será una combinación de yate de lujo y crucero. Se construirán un total de tres embarcaciones. La primera de ellas, que tendrá una capacidad de 298 personas, la construirá el astillero Hijos de J.Barreras, en Vigo.

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Salón del yate

Herve Humler, presidente y director de operaciones de The Ritz-Carlton , señala que "esta combinación única entre yates y cruceros marcará el comienzo de una nueva forma de viajes de lujo para los huéspedes que deseen descubrir el mundo en un ambiente relajado, elegante y cómodo con el más alto nivel de servicio personalizado".

La marca de lujo empezará a ofrecer este servicio a partir de 2019. La primera embarcación contará con 149 suites, cada una con su propio balcón y más de 130 metros cuadrados, y varios áticos dúplex de lujo. No faltarán exclusivas salas privadas, cuidadas al detalle, además de varios restaurantes, entre los que destaca uno de tres estrellas Michelín, con artistas y músicos invitados para la ocasión.

Los clientes también podrán acceder a un exclusivo spa con prestaciones de lujo, según refleja la compañía en su página web, y tendrán a su disposición varias zonas de restaurantes abiertas las 24 horas.

Durante el primer viaje, se visitarán zonas del Mediterráneo, norte de Europa, el Caribe y América Latina. No obstante, a pesar de visitar zonas populares, los yates podrán acceder a puertos más exclusivos, menos concurridos e inaccesibles para los cruceros habituales como Portofino, Capri, San Bartolomé o Cartagena.