Cuatro gráficos para el optimismo: los sueldos suben y la desigualdad baja

Ángel Martínez

El sueldo medio sube en 2015 y lo hace de forma equitativa, beneficiando a los trabajadores más desfavorecidos y reduciendo la desigualdad.

Ángel Martínez | 2017-06-30

La Encuesta de Condiciones de vida (ECV) que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE) ya nos adelantaba hace un par de meses que la renta de los ocupados había subido de manera sustancial en 2015. En concreto, la renta media por persona aumentó un 3,1%, mientras que la renta media por unidad de consumo subió un 3,36%. Además, este rápido crecimiento hizo descender el porcentaje de ocupados en riesgo de pobreza.

Así las cosas, no es de extrañar que los datos de la Encuesta de Estructura Salarial (EES), si bien no coinciden de manera exacta con los citados anteriormente, corroboren la tendencia que registraron los salarios en 2015 (último ejercicio disponible). Esta encuesta, que abarca una muestra de unos 220.000 trabajadores de 28.500 establecimientos, nos permite hacer una aproximación razonable de cómo se han comportado los salarios cada año.

La siguiente imagen muestra la distribución del salario bruto anual en 2015, donde el salario medio se situó en 23.106,3 euros, lo que supone un 1,1% más a nivel interanual, mientras que el salario mediano (que deja a la mitad de trabajadores por encima y a la otra mitad por debajo) fue de 19.466,5 euros (+1,05%) y el modal (el más frecuente) en el entorno de 16.500 euros, sin presentar apenas cambios.

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Sin embargo, este tipo de cifras suelen causar recelo, arguyendo, sobre todo en el caso del salario medio, que no son representativas. Comencemos primero por un breve comentario sobre los salarios por sexos. En el siguiente gráfico, se muestra la evolución del salario medio y mediano entre hombres y mujeres desde 2008 hasta 2015. En este caso, se han resaltado los datos de 2014 encima de cada línea y los de 2015 debajo.

La subida de salarios que comentábamos al principio no ofrece distinción en cuanto a sexo, puesto que todos los indicadores suben. En al caso de las mujeres, es destacable el aumento del salario medio muy por encima del mediano (+1,55% vs +0,3%), además el salario medio de las mujeres subió relativamente más que el de los hombres en 2015, mientras que sucedió a la inversa en el caso del salario mediano. Aún con estas diferencias, los datos todavía no arrojan ningún grupo perdedor en cuanto a los salarios.

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Por el contrario, a nivel territorial, se observa que hay comunidades autónomos que han visto cómo sus salarios descendieron en 2015. Los salarios medios en Madrid, País Vasco y La Rioja cayeron un 0,46%, 0,8% y 0,9%, respectivamente, mientras que el mediano también bajó en Madrid (-1,3%), País Vasco (-1,7%), Castilla la Mancha (-1%) y Baleares (-0,6%). En el resto de comunidades, se registran subidas que compensan los malos resultados de las anteriores regiones.

También es relevante destacar que la variación del salario medio por tipo de contrato ha sido muy desigual. Así, mientras que el salario medio en contratos de duración indefinida ha caído siete décimas, el de los contratos temporales (duración determinada) ha subido con mucha fuerza, un 4,7% interanual, lo que contrasta con el discurso de muchos partidos sobre la precarización salarial de este tipo de empleo.

Vislumbrar los datos por territorios y por tipo de contrato es relevante, ya que nos da una idea de cómo ha podido variar la desigualdad salarial. En este caso, dentro de las pocas regiones que registran salarios más bajos, se encuentran algunas de las regiones con sueldos más altos (Madrid y País Vasco), lo cual, sumado al sustancial aumento salarial de los trabajadores con contrato temporal (situados en la parte baja de la distribución), induce a pensar que la desigualdad de sueldos se ha reducido en 2015.

Para confirmarlo, acudimos al índice de Gini aplicado a los salarios, expresado sobre 100 en el siguiente gráfico (a mayor puntuación, mayor desigualdad y viceversa). Y, efectivamente, la desigualdad salarial medida con este indicador se redujo 0,4 puntos en 2015, lo que supone la mayor caída desde el inicio de la crisis, en 2008.

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Por último, para corroborar que esta mejora se ha plasmado en la parte baja de la distribución, beneficiando con ello a los trabajadores con menos rentas, se puede acudir a los datos del percentil 10 (el 10% de los trabajadores que menos cobra). Durante la crisis, el sueldo de estos empleados bajó de forma continuada, pero, precisamente, ha sido en 2015 cuando, por primera, vez han experimentado una subida salarial del 4,4%, lo que cuadra con los datos de salarios que ofrecía la Encuesta de Población Activa (EPA).

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En suma, 2015 ha sido un año de subidas salariales en España, que, además, se han repartido de manera equitativa, lo que ha permitido dar un vuelco a la desigualdad salarial y mejorar las condiciones de los trabajadores más desfavorecidos del país.