Los neumáticos reciclados también están en la cesta de la compra verde

Una forma inteligente y responsable para avanzar en sostenibilidad es recurrir a elementos reciclados. 

Signus | 2017-06-05

La llamada compra verde no se refiere a llenar una cesta de mimbre con frutas y verduras libres de residuos químicos. Significa algo más importante. Por un lado comprar de forma inteligente y responsable para avanzar en la sostenibilidad y por otro, implicar en ello a todos los agentes de la sociedad, es decir a los consumidores, a la administración, a las empresas, etc. En definitiva es un ejemplo de cómo se puede influir en el mercado y en la industria de manera real para el desarrollo de procesos y productos más respetuosos con el medio ambiente.

El plan de contratación pública verde tiene como principal objetivo, la implantación de prácticas respetuosas con el medio ambiente en la contratación pública de forma que se alcancen unas metas para una serie de grupos de productos y servicios, considerados como prioritarios para la incorporación de criterios ambientales por la Comisión Europea, con el fin de servir de apoyo a la implantación de las políticas estatales de defensa del medio ambiente y clima, así como las de ahorro y eficiencia energéticas.

Los productos y servicios incluidos en el plan se refieren a los ámbitos de la construcción y mantenimiento, el transporte, la energía, los equipos de oficina, el papel y publicaciones, el mobiliario, los servicios de limpieza y la prestación de los servicios de eventos.

La comunicación de la Comisión Europea sobre compra y contratación pública verde (CCPV) define este concepto del siguiente modo: "La compra y contratación pública verde es un proceso mediante el que autoridades públicas y semipúblicas deciden adquirir productos, servicios, obras y contratos en los sectores especiales con un impacto ambiental reducido durante su ciclo de vida en comparación con los productos, servicios, obras y contratos en los sectores especiales con la misma utilidad básica que si se hubieran adquirido de otro modo".

Y ¿qué tiene esto qué ver con los neumáticos? Pues mucho, ya que los neumáticos al final de su vida útil como tales, se convierten en recursos con interesantes características técnicas que además generan ventajas ambientales ya que la posibilidad de que los neumáticos usados finalizaran su vida útil en los vertederos ya pasó a la historia hace más de 10 años en España. El valor de las materias que componen el neumático no pueden ser ignorados y por lo tanto desechados.

En los neumáticos hay un porcentaje elevado de acero, una fracción mayoritaria, el caucho vulcanizado, que puede sustituir a otros materiales similares en una serie de aplicaciones, o formar parte de nuevos productos que permitan ahorrar recursos naturales, por ejemplo agua en el caso de los campos de césped artificial, o ahorrar sustancias sintéticas procedentes del petróleo en los suelos de superficies deportivas.

Existen aplicaciones en las que aditivando el polvo procedente del neumático usado a diferentes formulaciones se mejoran las propiedades del producto final como por ejemplo las mezclas bituminosas mejoradas que aumentan la vida de los firmes de las carreteras, reduciendo fisuraciones, roderas e incrementando la seguridad vial.

Ahora nos queda que esto se convierta en realidad y que la Administración apueste por implantarla de manera real en cumplimiento de los objetivos marcados por la Unión Europea en la estrategia revisada para un desarrollo sostenible. Creemos que éste es el buen camino.