Lorena Ruiz-Huerta, la dirigente de Podemos que sí se beneficia de los privilegios del aforado

Javier Arias Borque

UFP y UniónGC la denunciaron por decir que las Fuerzas de Seguridad torturan a los detenidos y la causa está parada

J. Arias Borque | 2017-01-09

Las críticas de Podemos a los beneficios del aforamiento con el que cuentan algunos cargos públicos quedan a un lado en la formación morada cuando son los propios dirigentes del partido los que se benefician de ello. Y es el caso de la nueva portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, Lorena Ruiz-Huerta, quien tiene una querella admitida a trámite en su contra paralizada por su condición de aforada.

La actuación judicial fue presentada el 18 de junio de 2014 en los juzgados de Madrid, después de que participase en el programa Salvados de La Sexta, presentado por el popular personaje televisivo Jordi Évole. En el mismo, hacía graves acusaciones contra los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Exactamente, les acusaba de torturar de forma casi sistemática a las personas que detenían.

"Yo me lo encuentro en cada guardia que hago del turno de oficio. Este es un dato que cuesta mucho que la gente se crea. La Policía maltrata a los detenidos de manera sistemática durante la detención. Desde el momento en que se produce la detención, durante la conducción y en los calabozos. No sólo de forma física, no solo les golpea, sino que les veja, les insulta y les humilla", dijo Ruiz-Huerta durante una de sus intervenciones en el programa.

"Esta es una acusación gravísima", le corta en un momento dado Jordi Évole, pero la ahora portavoz de Podemos en Madrid insistió en sus acusaciones: "Es una acusación gravísima y es una acusación que yo recibo de todos ..., no me atrevo a decir un porcentaje, pero rozaría el 90 por ciento de los clientes que yo asisto como letrada. Jamás por parte de la Fiscalía se hace una sola pregunta o se inicia una investigación sobre cuál es el origen de las lesiones que presentan esas personas".

La Unión Federal de Policía (UFP) y la Unión de Guardias Civiles (UniónGC) interpusieron entonces una querella contra Ruiz-Huerta por un posible delito de "calumnias graves realizadas con publicidad", al considerar que se estaba imputando un delito a las Fuerzas de Seguridad "con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad", con el agravante de publicidad, al haberse realizado a través de los medios de comunicación.

La querella entró en reparto en Madrid y le tocó al juzgado de instrucción número 48, que decidió inhibirse por un juzgado de Alcobendas, al encontrarse en esta localidad la sede principal del grupo A3 Media. Desde entonces, gracias a la condición de aforada de Ruiz Huerta, la querella está paralizada, esperando la inhibición que la lleve al Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

"Estas declaraciones crearon un fuerte malestar en el seno de los Cuerpos de Seguridad del Estado y no pueden quedar indemnes. Estas graves acusaciones no pueden ni deben permitirse. No debe ponerse en tela de juicio la generalidad de las actuaciones policiales, por un lado, porque es poco coherente con el Estado de Derecho, por otro, por tratarse de una mera falacia que no responde en absoluto a la realidad", explica Sergio Naranjo, responsable de comunicación de UFP Madrid.

"Si es grave acusar a la generalidad de los funcionarios que realizan actuaciones policiales, lo es más el haberlo realizado en un medio tan público y notorio", añade, para recordar que "en el caso de haber presenciado alguna irregularidad debió haber realizado la correspondiente denuncia pues, de otra manera, estaría incumpliendo su deber como ciudadana así como el artículo 259 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal".