Los analistas descuentan terceras elecciones y alertan: el problema está en el déficit

Domingo Soriano

Moody's y Berenberg informan sobre España. Podemos pasa a segundo plano. Los Presupuestos para 2017 sí preocupan.

D. Soriano | 2016-09-06

Podemos preocupa, pero mucho menos. Las terceras elecciones se empiezan a dar por descontadas. Y el vacío de poder amenaza la estabilidad de unas cuentas públicas que no tienen demasiado margen. Los analistas internacionales que comentan la situación española coinciden: la falta de Gobierno no es un problema en sí mismo, aunque sí puede llegar a serlo por la incertidumbre que genera sobre todo desde el punto de vista presupuestario.

Este lunes, dos de las casas de análisis más importantes del mundo (Berenberg y Moody’s) han emitido sendos informes sobre la situación de España, con el objetivo de informar a sus clientes de cuáles pueden ser las implicaciones para sus inversiones de la falta de Gobierno y de la cada vez más cercana perspectiva de unas terceras elecciones. No son grandes estudios. Hablamos de pequeños informes de un par de folios en cada caso (lo que ya en sí mismo es un indicio de que el tema no está en la primera lista de la agenda de estos organismos). Pero sí son significativos por dos motivos: en primer lugar, porque coinciden en el diagnóstico; y en segunda instancia, porque alertan de los mismos riesgos.

De esta manera, los Presupuestos de 2017 están en la primera línea de las preocupaciones de los analistas. Hay que recordar que España lleva ya una década incumpliendo sus objetivos de déficit. Luis de Guindos daba por descontado este fin de semana que se tendrán que prorrogar las cuentas públicas de 2016, lo que haría muy complicado (por no decir imposible) que se cumplieran con los nuevos límites pactados con Bruselas para el año que viene.

"Los costes económicos y fiscales que se derivan del vacío en el liderazgo están creciendo y esperamos una ralentización del crecimiento y el mantenimiento de los incumplimientos en materia fiscal para el año 2017", apunta Moody’s. No sólo eso, los autores también piensan que este "impasse" reduce las perspectivas de nuevas "reformas macroeconómicas y fiscales". La ausencia de un Gobierno estable socava las posibilidades del Estado de "cumplir con sus compromisos fiscales, controlar a los ejecutivos regionales y enfrentarse a una reforma de la Seguridad Social".

Mientras, en Berenberg también creen que "España necesita un Gobierno de verdad, no uno en funciones, para preparar el Presupuesto de 2017 y discutirlo con la UE. La incertidumbre política está también teniendo consecuencias en la confianza de las empresas y es probable que anticipe un enfriamiento en el crecimiento respecto al de este año".

El peor escenario

También es cierto que, en los dos informes, es tan significativo lo que se dice como lo que no se dice. En este sentido, destaca la mínima presencia de Podemos en las preocupaciones de Moody’s y Berenberg. Hasta hace unos meses, el partido de Pablo Iglesias era la estrella de cualquier documento de cualquier analista internacional. Las posibilidades de que llegase a La Moncloa y lo que haría una vez allí establecido ocupaban y preocupaban a los expertos.

Ahora, es apenas una nota al pie. Se da por descontado que no habrá un Gobierno populista, por lo que apuntan a que el efecto de Podemos en la economía española (al menos a corto plazo) será mínimo. En este sentido, Moody’s alerta de que realidad el "peor escenario" al que podría enfrentarse nuestro país es que se formase "una mayoría parlamentaria que intente deshacer las reformas" aprobadas en los últimos años. Sin embargo, califica el evento de "altamente improbable" y no le dedica más comentarios.

Por su parte, Berenberg cree que España, tras las reformas aprobadas por el Gobierno de Mariano Rajoy están en una buena posición y no "supone una preocupación" para sus socios europeos, ni será una "amenaza a la estabilidad" de la Eurozona o la UE en el medio plazo.

En resumen, España ya no ocupa las portadas. De hecho, para ser uno de los grandes países de la UE que no tiene Gobierno desde hace casi un año y que se enfrenta a unas posibles terceras elecciones, casi llama la atención el poco interés que provocamos. Apenas unos años después de la crisis de deuda soberana que estuvo a punto de terminar con la UE, uno de sus principales protagonistas ha pasado a un segundo plano.