¿Le hicieron la 'cama' los jugadores a Benítez?

Alfredo Somoza

Algunas de las estrellas del conjunto blanco no congeniaron con su ya exentrenador desde el primer día.

Alfredo Somoza | 2016-01-07

Rafa Benítez se despedía con una carta triste y fría del Real Madrid. Decepcionado, abandonaba mustio y melancólico la casa blanca. Desde el primer día, desde afuera, daba la impresión que buena parte de la plana mayor de la plantilla merengue no comulgaba con Benítez.

Los principales espadas de un vestuario que sigue sufriendo la falta de la figura de un verdadero líder -a Sergio Ramos le faltan muchos atributos para llegar a ser considerado como tal-, dejaron claro desde el minuto uno que no querían a Rafa Benítez como entrenador. O más bien, que ni aprobaban ni aceptaban la marcha de Carlo Ancelotti.

Florentino Pérez perdió el pulso

El informe que recibió un Pérez al que le constaba que con Ancelotti se hablaba mucho y se trabajaba poco, desnudaba claramente los numerosos errores que cometió el técnico italiano en la preparación diaria. El más flagrante, la gestión de los recursos y el apartado físico. A pesar de contar con el aval de los resultados, pese a que la última temporada el técnico italiano no consiguió ganar nada, el grueso de su plantilla desafió a Florentino en cuanto se conoció la noticia.

Los mensajes públicos a través de sus amigos de la prensa de un Ramos que jugó con todo el madridismo durante el verano especulando con su segura salida del Real Madrid al United, lo que al final fue una simple treta para conseguir cobrar sus 10 millones de euros anuales limpios de polvo y paja -¿realmente alguien ve al central de Camas en Inglaterra?- eran muy claros: "No soy el más indicado para hablar de esas decisiones que, en mi caso, no habrían sido similares, pero para eso están los altos cargos, que son los que más saben de esto", declaró el sevillano en cuanto se conoció el fichaje de Rafa Benítez por el Real Madrid.

En el fútbol moderno, desgraciadamente, los jugadores tienen la capacidad de decidir para quién quieren trabajar y para quién no les da la gana. La destitución de Benítez llegó el pasado lunes día cuatro, pero el exentrenador de Liverpool, Valencia y Nápoles, entre otros, estaba sentenciado desde que llegó. Bien es cierto que su carisma y su carácter no ayudaron a revertir la situación, pero hubo jugadores que hicieron la cama a su míster desde el momento en el que pisó Valdebebas.

Por Twitter corría como la pólvora una información que apuntaba a que un asistente de Benítez había declarado que algunos jugadores no hacían caso al entrenador ya desde la primera jornada de Liga. Presuntamente, mientras Rafa hablaba y daba indicaciones en el vestuario, algunos jugadores miraban hacía abajo, se tocaban el codo y se reían.

Desde Libertad Digital queremos dejar constancia de que Antonio Gómez, ayudante de campo y analista de Rafa, cuyo nombre fue vinculado a esa información, afirma rotundamente que él no realizó esas declaraciones .

Florentino intentó no caer en el chantaje de sus jugadores, ratificando antes de Navidad a su entrenador. Sin embargo, tras sondear la situación desde dentro, su entorno se dio cuenta que con Benítez la temporada se iba a la basura. Los jugadores estaban enrocados. Bajo este prisma, Pérez tomó una decisión muy dolorosa pero inteligente. Despedir a Rafa Benítez y dar a los jugadores a un entrenador con el que aceptan trabajar: Zinedine Zidane. A Florentino le hubiera gustado que el francés se rodara más antes de darle la alternativa, pero dadas las circunstancias, no quedaba otra salida.

Ahora los caprichosos jugadores tienen lo que quieren. No duden que volarán y esas lagunas que padecían en muchos momentos de los partidos disputados esta temporada bajo el mando de Bénitez, desaparecerán milagrosamente. Otra cosa será cuando lleguen las citas más exigentes. Ahí veremos la verdadera pasta de Zizou como entrenador.

Eso sí, Florentino no olvida y en verano podría haber muchas sorpresas en la casa blanca. Los caprichos pueden salir muy caros a los principales espadas.

Benítez cometió numerosos errores en su etapa como entrenador del Real Madrid -el peor fue renunciar a su idea de fútbol el día del Barcelona- pero, hiciera lo que hiciera, su futuro en el conjunto merengue estaba marcado en negro.