Rajoy: "Yo no tengo ninguna línea roja"

El líder popular quiere lograr el apoyo del PSOE y de Ciudadanos y se muestra dispuesto a aceptar cualquier cosa con tal de lograrlo.

LD/Agencias | 2016-01-05

El presidente del Gobierno en funciones ha pedido este martes al PSOE y a Ciudadanos su apoyo para liderar un Gobierno que haga "algunas de las grandes reformas que necesita España y que quedarían para mucho tiempo", incluso acometer una reforma constitucional.

En una entrevista con Carlos Herrera recogida por Europa Press, Mariano Rajoy se ha mostrado dispuesto a negociar sobre cualquier cuestión: "Yo no tengo ninguna línea roja", ha llegado a decir, exceptuando eso sí la soberanía nacional y la igualdad de los españoles, a las que, ha recalcado, tampoco renunciará el PSOE.

Rajoy ha llamado a "hacer de la necesidad virtud" y ha subrayado que con un Gobierno que contase con el apoyo de más de 200 diputados se daría un mensaje de credibilidad y "tranquilidad" a los mercados y además se podrían hacer "grandes reformas que se consideren necesarias" y "para muchos años", incluso una reforma constitucional.

De hecho, ha dado a entender que es con PSOE y con Ciudadanos con quien podría pactar una reforma constitucional, pero no con otros partidos: "Con 300 diputados se podría hacer otra reforma totalmente distinta, que muchos no podríamos apoyar", ha dicho.

Como Mas, no está dispuesto a renunciar

No obstante, no ha desvelado qué le ofrecerá al líder socialista, Pedro Sánchez, cuando vuelva a reunirse con él para intentar recabar su apoyo para ser investido. Eso sí, ha dejado claro que ese Gobierno debería estar presidido por el PP, puesto que ganó las elecciones y en concreto por él mismo, que fue el candidato que se presentó.

También ha explicado que, tenga o no asegurados los apoyos, se presentará a la investidura si así se lo encarga el Rey, porque es su "obligación" y porque es como funcionan las instituciones democráticas, aunque ahora "algunos" crean que se puede hacer "cualquier cosa".

En cuanto a si se presentará al Congreso Nacional del PP sea o no investido presidente del Gobierno, ha afirmado que adelantar acontecimientos "no tiene mucho sentido" y ha indicado que ahora la "obligación" de una "persona responsable" es trabajar en lo prioritario: intentar formar gobierno. "A partir de ahí, mi idea ha sido y sigue siendo volver a presentarme a la presidencia del partido se produzcan los acontecimientos que se produzcan", ha manifestado.

La única línea roja: los cargos

En la misma línea, Rajoy ha asegurado que su partido no apoyará "en ningún caso" a un candidato que no sea del PP para presidir el Congreso, porque los populares fueron los más votados el pasado 20 de diciembre.

El presidente en funciones ha criticado que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, aspire a conseguir para su partido la presidencia del Gobierno y también la del Congreso con sólo 90 escaños en la Cámara, 33 menos que el PP. Rajoy ha sugerido que así se lo transmitió el propio Sánchez en su primera conversación tras las elecciones generales. "No me parece de recibo ni me parece serio", ha lamentado.

De este modo, ha descartado que el PP pueda dar su apoyo al socialista Patxi López. "Ni me parece ni me deja de parecer --ha dicho sobre su posible candidatura--. No lo apoyaremos de ninguna manera, creemos que el PP tiene que tener la presidencia de las Cortes", ha añadido.