La condición de Marina al Gobierno sobre su Libro Blanco: "Que no me toquen una coma"

Olivia Moya

Marina presentó su libro Despertad al diplodocus este jueves en Madrid junto a Risto Mejide.

O. Moya | 2015-11-18

El filósofo José Antonio Marina presentó este martes por la tarde su nuevo libro Despertad al diplodocus en el Corte Inglés de la madrileña plaza de Callao y de la mano de Risto Mejide. Allí habló largo y tendido de educación, como no podía ser de otra manera; en concreto, de sus recetas para mejorar el catastrófico estado de la situación educativa en un plazo de cinco años. Y, por ende, del Libro Blanco que le ha encargado el actual ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo.

¿Por qué el profesor aceptó el encargo gubernamental con un escenario electoral a la vuelta de la esquina? Porque no quería dejar de intentarlo. Quería, al menos, si su intento fracasa, tener la certeza de que hizo lo que pudo. De cualquier manera, ya lo considera un triunfo pues "nunca se ha hablado tanto de educación como estas semanas".

El Libro Blanco lo entregará al ministerio el día 30 de este mes, dijo, y aseguró que el ministro – con el que solo ha "hablado una vez con él"- le ha dado libertad absoluta para elaborarlo. Ni una sola indicación. Él sí puso una condición a la hora de aceptar el encargo: "que no me toquen ni una coma".

José Antonio Marina anunció que, "salvo una carta de cortesía [que entregará al ministerio], "todo va a estar publicado en la web" que creó para ello. Marina, que pidió a todo aquél que estuviera interesado [también a partidos políticos y sindicatos] que le enviara sus sugerencias al correo libroblanco@joseantoniomarina.net, afirmó este jueves que salvo CSIF y ANPE ninguno más "se ha dado por enterado".

Los objetivos educativos que propone en Despertad al diplodocus son los siguientes

1. Reducir el abandono escolar al 10% reclamado por la UE. En 2013, la tasa en España fue del 21,9% frente al 11,1% de la UE. Dicho en términos positivos, conseguir que el 90% de los alumnos alcancen el éxito educativo.

2. Subir 35 puntos en la clasificación PISA (lo que nos situaría al nivel de Finlandia). Navarra, por ejemplo, ha subido 20 en tres años.

3. Aumentar el número de alumnos excelentes y acortar la distancia entre los mejores y los peores. (…) Lo admirable de Finlandia no es que tenga muchas escuelas excelentes, sino que incluso el 10% que tiene peores resultados supera la media de la OCDE.

4. Favorecer que todos los niños y adolescentes -tanto los niños con dificultades de aprendizaje como los niños con altas capacidades- puedan alcanzar su máximo desarrollo personal, con independencia de su situación económica.

5. Fomentar la adquisición de habilidades del siglo XXI.

Marina, recordó, que los informes de la OCDE alertan de que en España "la introducción de las nuevas tecnologías en el aula han fracasado". Y señaló un dato curioso: Francia ha reintroducido "el dictado manual en la escuela y el cálculo mental". Y es que "un burro conectado a internet sigue siendo un burro, pero si ponemos delante de internet a una persona formada el resultado es fantástico".