Podemos esconde su gran 'sablazo fiscal' en las pensiones y cotizaciones

Domingo Soriano

El partido de Iglesias propone en su programa eliminar las bases máximas, más impuestos para pagar prestaciones y derogar las reformas de PP y PSOE.

D. Soriano | 2015-11-12

Si Pablo Iglesias gana las próximas elecciones o si los votos de su partido sirven para apoyar al nuevo presidente (previsiblemente, en este caso, Pedro Sánchez) los españoles pagarán más impuestos. El programa de Podemos para las próximas elecciones generales promete fuertes subidas en todos los grandes tributos: IRPF, Sociedades, Patrimonio, Sucesiones, Impuestos Especiales… Incluso en el IVA (a pesar del discurso oficial) no queda claro si los movimientos de tipos acabarán suponiendo una subida o bajada para el hogar medio. Es más, la formación morada no se queda ahí y también promete la creación de un buen puñado de tasas y nuevos impuestos.

Sin embargo, con todo y con eso, puede que no sea éste el principal peligro para el bolsillo del contribuyente medio. Escondido entre el resto de las propuestas económicas está el diseño del sistema de pensiones que, si Podemos llega al poder, sufrirá importantes modificaciones respecto al modelo vigente. Y ahí sí puede intuirse un fuerte varapalo fiscal para los trabajadores españoles.

El partido de Pablo Iglesias quiere cambiar los fundamentos del sistema, acelerando la marcha hacia un modelo asistencial y eliminando buena parte de su carácter contributivo. Además, asegura que derogará las dos últimas reformas de las pensiones aprobadas por PP y PSOE, lo que implicaría disparar el gasto de forma inmediata. ¿Cómo se financiará? Vía impuestos. No está nada claro que un sistema así pudiera ser sostenible a medio plazo, pero Podemos lo intentará aunque sea a costa de disparar los ya elevadísimos costes laborales españoles (hay que recordar que los costes no salariales que soportan las empresas están entre los más elevados de Europa).

La reforma en tres pasos

Los cambios que plantea Podemos podrían resumirse en tres pasos:

1. Más gasto: en esta cuestión hay que reconocer que Iglesias y los suyos han sido coherentes desde que nacieron. Todas sus propuestas van dirigidas a elevar los gastos del sistema público de pensiones. En este sentido, en el programa, incluyen la promesa de "derogar la reforma que aprobó el PSOE en 2010, restableciendo la edad de jubilación en los 65 años y derogar la reforma de las pensiones que aprobó el PP en 2014 recuperando la indexación al IPC". Además, aseguran que diseñarán "una estrategia que permita el aumento progresivo de las pensiones no contributivas a lo largo de los cuatro años de la legislatura".

Son propuestas algo más moderadas que las que se incluían en anteriores programas. Por ejemplo, en el programa electoral de las europeas de 2014, Podemos prometía adelantar la edad legal de jubilación a los 60 años y hace unas semanas, en su debate con Albert Rivera, Iglesias mantenía esta cifra como objetivo y aseguraba que en cualquier caso intentarían los 63 años. Pero aún así, implicarían un fortísimo aumento del gasto de la Seguridad Social.

Además, este incremento sería inmediato, desde el momento en el que se aprobasen las medidas. Y hay que recordar que la hucha de las pensiones está cada vez más vacía. Entre 2011 y 2014, el Fondo de Reserva ha dedicado más del 40% de sus activos a pagar las prestaciones que las cotizaciones no alcanzaban a financiar. En 2015, la previsión es que sacará unos 8.000 millones y 6.000 millones más en 2016. Eso sin contar las promesas de Podemos.

2. Más impuestos y cotizaciones: evidentemente, salvo que se produzca un milagro en el mercado laboral, millones de españoles encuentren un empleo en 2016 y comiencen a cotizar, las cuentas no salen. Para pagar sus promesas Podemos tendrá que recurrir a los contribuyentes. Los redactores del programa lo asumen y proponen una batería de subidas de impuestos y cotizaciones sociales.

3. El cambio en el sistema: todo lo anterior no es sólo una cuestión de sumas y restas, de más ingresos o gastos. En su conjunto, las propuestas de Podemos implican un cambio sustancial en el sistema público de pensiones. El resumen es que se cotizará mucho más a través de múltiples vías, pero las prestaciones no subirán en la misma proporción. Las únicas que el partido se compromete a subir por encima de la media son las no contributivas.

Desde hace años, los expertos denuncian la reforma silenciosa del sistema público, que está pasando de un modelo contributivo (tanto aportas a lo largo de tu vida laboral, tanto recibes cuando te jubilas) a uno asistencial (con muy pocas diferencias entre las pensiones más altas y más bajas). Ningún partido lo reconoce, pero todos lo aplican cuando están en el poder, fundamentalmente con los cambios en los topes en las pensiones máximas y las bases máximas.

Podemos da un paso más allá y promete romper todos los diques en este sentido. Si se adoptan todas sus medidas, la relación entre lo cotizado y lo cobrado se desplomará. Es una alteración radical con consecuencias muy relevantes. No sólo es una cuestión de si es más justo o injusto que los que más cotizan casi cobren lo mismo que los que menos (eso lo tendrá que juzgar cada uno). Es que supone un cambio en la misma base del sistema de incentivos sobre el que se supone que descansa la Seguridad Social. Desde siempre, los partidos han repetido la idea de que las cotizaciones eran algo así como un ahorro para el futuro. En un sistema de reparto, esto no es cierto (porque no hay ahorro, cada mes se pagan las pensiones con las cotizaciones cobradas), pero hasta ahora se mantenía la ficción. Pero ¿cómo convencer a alguien de que debe seguir cotizando (y no trabajando en negro, por ejemplo) si sabe que ese esfuerzo no servirá de nada?