El éxito de Foo Fighters, paso a paso

Felipe Couselo

Las fundamentales razones que les han convertido en un fenómeno de masas.

Felipe Couselo | 2015-11-04

El próximo 19 de noviembre, la ciudad de Barcelona vibrará con una de las bandas de más peso en el actual panorama del rock and roll. Dave Grohl y sus Foo Fighters presentarán su mediático Sonic HIghways como parte de la gira europea del conjunto que, por méritos propios, se ha logrado posicionar en lo alto de la cadena alimenticia de la música moderna. Un camino que comenzaba hace ya más de veinte años, y que justifica su actual lugar de privilegio. Si tuviésemos que recorrer dicho camino disco a disco, podríamos ir enumerando algunas de las razones que, durante ese período, contribuyen al fulgurante momento actual de la banda. Éstas serían algunas de ellas.

Dave Grohl, el alma, genio y figura de la banda

No existen los Foo Fighters sin Dave Grohl, así de sencillo. El músico de Ohio propone y dispone por completo en el universo de la banda, siendo el único miembro fundador en el más estricto sentido de la palabra. Su andadura al frente de este proyecto arranca desde principios de los noventa, cuando todavía militaba en Nirvana. Durante las eternas giras de la icónica banda, Grohl cambiaba la batería por la guitarra entre bambalinas, e iba dando forma a un puñado de canciones que acabarían viendo la luz en forma de cassette, que fue circulando por las manos de sus amistades. Tras el fallecimiento de Kurt Cobain, Grohl dio el paso y grabó prácticamente en solitario en álbum de debut de la banda, llamado también Foo Fighters(1995). Un disco en el que sobresalía la capacidad de construir melodías de calidad e interpretaciones de contundencia e intensidad, condensando influencias tan dispares como Pixies, Hüsker Dü, Black Flag, Cheap Trick o Big Star. Buenos ejemplos de ello los encontramos en cortes de la suavidad de Big Me, precedido por el guitarrero I’ll Stick Around y presentado por el genial tema de apertura This is a Call. Sin duda, uno de los mejores trabajos de la banda, y que sentaba las bases de su propuesta musical.

La calidad del proyecto y su perseverancia

Una de las características de Grohl y los suyos pasa de forma inevitable por la calidad y solidez de la propuesta que desarrollan en cada uno de sus discos. Esta condición se cumple de manera especial en The Colour and The Shape, segundo larga duración de la banda, y para el que ya nos encontrábamos al primer line-up del conjunto, que ya había girado con el primer disco y que esperaba su turno para grabar un álbum de estudio: Pat Smear en la guitarra, Nate Mendel en el bajo y William Goldsmith en la batería, quien abandonaría la banda poco después. Si con su primer disco, Grohl sorprende agradablemente al público, con esta segunda entrega no solo mantiene el nivel, sino que confirma al frontman como un compositor enorme, con temas que comienzan ya a adquirir la categoría de himnos. Nos referimos a la energía de Monkey Wrench, a la intensidad emocional de My Hero, al refugio acústico de Walking After You y, por supuesto, a Everlong. Este tema va a definir la esencia de emoción e intensidad a la que hacíamos referencia, auténtico emblema de la banda desde su misma publicación, y una de las canciones por excelencia de la década de los noventa.

La calidad de los músicos implicados en el proyecto

Un requisito básico en la banda es la calidad de los implicados a la hora de grabar y ejecutar la música. En este apartado, destacan la presencia del ya citado (y tremendo bajista) Nate Mendel (Sunny Day Real Estate), así como la aportación de guitarras como Pat Smear y Chris Shiflett, o el talento del batería Taylor Hawkins, un músico que figura ya en el tercer álbum de la banda, el infravalorado There is Nothing Left to Lose, de cuya publicación se cumplen 16 años hoy. Un disco en una línea algo más suavizada, en la que destacan las atmósferas de temas como Aurora o Learn to Fly, aderezadas por el sonido melódico y potente de Breakout o Stacked Actors. Pero no sólo de su line-up vive la banda, ya que además han contado con colaboraciones varis a lo largo de su existencia, como las de Bob Mould, Kirst Novoselic o Lemmy Kilmister, entre otros. En los directos, cuentan con aportaciones del nivel del teclista Rami Jaffee, habitual socio también de los discos de estudio del grupo.

No tienen disco (ni videoclip) malo

Pese a que todo el mundo tendrá su creación favorita de la discografía de Foo Fighters, no existe ninguna en la que quedemos decepcionados. Ni siquiera en trabajos como One by One, denostado en su momento por una sección de la crítica, logramos resistirnos al influjo que ejerce la escucha de temas como Times Like These o All My Life. Un poder secundado por una capacidad de expresar en sus videoclips que está al alcance de muy pocos: y es que, entre el elenco de directores que han firmado piezas para la banda, figura gente como Michel Gondry, Mark Pellington o el propio Dave Grohl, un inquieto y polifacético artista.

Versatilidad enorme, sobre todo su líder

Para demostrarlo, no hay más que escuchar In Your Honor (2005), disco doble que reparte material eléctrico y acústico con idéntico resultado en calidad. Bombazos como Best of You (con otro tremendo videoclip), alternan con cortes del nivel de Cold Day in The Sun, que firma Taylor Hawkins. Pero esta versatilidad no se entendería sin hablar de la intensa actividad en varios terrenos de Dave Grohl, materializada en la dirección de videoclips, o el desarrollo de la serie Sonic Highways para la HBO, que ejerce de complemento para su último disco. En el terreno estrictamente musical, ha colaborado en muchísimos proyectos, como Queens of The Stone Age (proyecto capitaneado por su igualmente inquieto amigo John Homme), el supergrupo Them Crooked Vultures (junto al legendario John Paul Jones y el ya mencionado Josh Homme) o el proyecto Probot, de cortes más metaleros y factura impecable.

La calidad del sonido y producción

En toda su discografía, los trabajos de la banda han venido firmados en el sonido por productores de talla internacional y referentes absolutos de la música rock. Iconos del calibre de Gil Norton, Butch Vig o Adam Kasper contribuyen a la elaboración de un sonido de categoría, como hace el propio Norton en Echoes, Silence, Patience & Grace, editado en 2007 y que volvía (por enésima vez) a colocarles en el top ten de las listas de todo el mundo. Con temas del nivel de The Pretender, no es de extrañar.

El brutal y honesto directo de la banda

Respetando el aparataje que conlleva una gira de primer orden, los Foo Fighters demuestran su intensidad en cada actuación en directo, con la que llevan al público por donde quieren, con una complicidad de otra época y una personalidad escénica tan divertida como honesta. Cualquiera de los espectadores que asistieron a su gira del disco Wasting Light (2011) pueden dar fe de ello: conciertos de tres horas de duración, lanzando himno tras himno y sin escatimar en esfuerzos ni entrega. Tanto es así que hace pocos mese, el propio Grohl sufría un accidente al caer del escenario y romperse una pierna… lo cual no les ha detenido en absoluto, desarrollando un imponente asiento para que el frontman sacuda al personal en sus directos. ¿El nombre del invento? Nada menos que "Dave of Thrones".

La interacción con los fans

En videoclips, conciertos, entrevistas… no hay soporte ni ocasión en la que no encandilen s sus seguidores. Y todo ello, sin recurrir a la complacencia o a los tópicos del mundo de la música. Simplemente, plantean situaciones en las que el fan se encuentra tan a gusto como intrigado, lo que han vuelto a demostrar en todo lo que ha rodeado a Sonic Highways. Por cierto, en este apartado de cosas, vuelven a intrigar al personal colgando una cuenta atrás en su web oficial, que terminará en pocas semanas… se admiten apuestas al respecto.