Jornada de multitudinarias protestas en Brasil contra Rousseff

Cientos de miles de personas se concentraron este domingo en varias ciudades de Brasil contra la corrupción y la gestión de Dilma Rousseff.

LD (Agencias) | 2015-08-17

Las protestas fueron convocadas en unas 260 ciudades del país, incluidas Brasilia y todas las capitales regionales, para expresar el malestar de la sociedad con los escándalos de corrupción en la compañía estatal Petrobras y la delicada situación de la economía del país, que se prevé que este año se encogerá un 1,5 %.

Algunos grupos minoritarios exigen también el inicio de un juicio político con miras a la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, por una supuesta responsabilidad del Gobierno en los desvíos de dinero registrados en Petrobras, que la propia empresa calcula en unos 2.000 millones de dólares durante la última década. El escándalo de corruptelas en Petrobras y las turbulencias en la economía han afectado la popularidad de la presidenta del país, que dos recientes encuestas han situado en un 8 %, con tasas de rechazo que llegan a superar el 70 %.

La mayor concentración fue en la Avenida Paulista, el corazón del mundo de los negocios y las finanzas en Sao Paulo y el principal bastión electoral de unos partidos de oposición más envalentonados y que este domingo, a diferencia de las manifestaciones de marzo y abril pasados, salieron a la calle en respaldo de la protesta. La Avenida Paulista fue totalmente ocupada por los manifestantes, y la policía informó de que sólo allí se concentraron unas 350.000 personas.

En el resto del país, los cálculos de la Policía apuntaban a que poco más de medio millón de personas dedicó el domingo a protestar. En Belo Horizonte, el ex candidato presidencial Aécio Neves se sumó a los manifestantes e incluso pronunció un breve discurso ante unas 6.000 personas. El presidente del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien perdió frente a Rousseff las elecciones de octubre pasado por tres puntos porcentuales, dijo que el país "no acepta más tanta impunidad, tanta mentira y tanta corrupción". También exigió que se profundicen las investigaciones sobre unas maniobras fiscales que el Gobierno habría hecho el año pasado para "maquillar" sus cuentas y sobre las sospechas de que dinero desviado de Petrobras alimentó la última campaña electoral de Rousseff, lo que la oposición considera que puede llevar a su destitución.

El Gobierno brasileño ha dicho que observa esas protestas con "respeto" y que las percibe como una prueba de la "normalidad democrática" que existe en el país. Sin embargo, ha subido el tono contra los sectores que exigen la destitución de Rousseff, a los que ha acusado de intentar promover "maniobras golpistas".

En las concentraciones , a las que la mayoría de las personas acudió vestida con los colores verde y amarillo de la bandera nacional, se vieron carteles en los se leía "Fuera Dilma" o "Impeachment", en alusión a la figura del derecho anglosajón que se usa en Brasil para definir la destitución de un jefe de Estado.