Kerry iza la bandera de EEUU en Cuba en un acto sin presencia de la disidencia

El secretario de Estado de EEUU abogó por una "democracia genuina" pero no invitó a los que durante décadas han luchado por ella.

LD/Agencias | 2015-08-14

La bandera de Estados Unidos volvió a ondear este viernes en La Habana por primera vez en 54 años, en la reapertura oficial de la embajada norteamericana que fue presidida por el secretario de Estado, John Kerry.

Tres jóvenes marines izaron la bandera estadounidense en la embajada en el Malecón de La Habana, que recibieron solemnemente de los tres militares que la habían arriado en 1961, Larry Morris, Mike East y Jim Tracey. "Los invito en nombre del presidente (Barack) Obama y el pueblo norteamericano a cumplir su compromiso presentando la bandera de barras y estrellas para ser izada", les instó Kerry en su discurso.

En su discurso, John Kerry afirmó que una "democracia genuina" es la mejor opción para el pueblo cubano en la que "elegir libremente a sus gobernantes", aunque reconoció que corresponde a los cubanos definir su futuro. "Nuestras políticas del pasado no han conducido a una transición democrática aquí en Cuba. Sería poco realista esperar que la normalización de relaciones tenga un impacto transformador en el corto plazo", señaló el secretario de Estado en su discurso en la apertura oficial de la embajada de La Habana.

El secretario de Estado señaló que, en una democracia, el pueblo podrá "expresar sus ideas y practicar su fe" y vivir en un contexto donde "el compromiso a la justicia social y económica se haga realidad más completamente". Agregó que en una democracia "las instituciones deberán responder a quienes sirven y la sociedad civil debe ser independiente y con derecho a florecer".

Relega a la disidencia

Sin embargo, el gobierno de EEUU no invitó a la disidencia cubana, precisamente los que han luchado por la democracia durante décadas, al acto de la inauguración. Han sido relegados y sólo tras las presiones Kerry se reunirá con ellos pero fuera de los actos oficiales.

Kerry, el primer secretario de Estado de EEUU que visita la isla en 70 años, subrayó que su país seguirá instando al Gobierno cubano a que cumpla con las obligaciones en materia de derechos humanos recogidas en los tratados interamericanos y de Naciones Unidas, "obligaciones compartidas por Estados Unidos y otros países de las Américas". "El establecimiento de relaciones diplomáticas normales no es algo que un Gobierno haga como un favor a otro, es algo que dos países hacen juntos en beneficio de sus ciudadanos", expresó.

Esta es "una jornada para dejar a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades", dijo Kerry, que hizo referencia a momentos clave en la difícil relación de dos países que fueron "enemigos" durante más de medio siglo y el cierre de la misión diplomática en 1961 tras la ruptura de relaciones.

Además, el jefe de la diplomacia estadounidense recordó la promesa que Morris, East y Tracey hicieron en 1961, de regresar a la capital cubana "e izar la bandera sobre la Embajada de los Estados Unidos que arriaron en aquel día de enero tan lejano".

"Larry, Jim, Mike. Es su momento para pronunciar las palabras que harían orgulloso a cualquier diplomático justo como a cualquier miembro del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos: Promesa hecha, promesa cumplida", dijo Kerry.

Los veteranos marines forman parte de la delegación norteamericana compuesta por unos 20 funcionarios y legisladores estadounidenses que acompañan a Kerry, el primer jefe de la diplomacia de EEUU que visita Cuba en 70 años, para la apertura formal de la embajada en La Habana, que comenzó a funcionar como tal desde el pasado 20 de julio.