Los escarabajos que practican más sexo son más inseguros

Evolution ofrece evidencias de que el estatus social de los escarabajos enterradores macho está sujeto a la frecuencia con la que se aparean.

Sinc | 2015-03-10

Los escarabajos enterradores o necróforos macho compiten activamente entre sí para acceder a los cadáveres donde las hembras depositan su huevos. Cuando encuentran uno adecuado, emiten feromonas como señal para atraer a las posibles compañeras.

Sin embargo, la emisión de estas feromonas también puede atraer a otros machos, lo que los lleva a competir. El éxito en dicha pugna está en el tamaño: cuanto más grande sea un individuo, más probable hay de ganar al rival.

Un equipo de investigadores liderados por la Universidad de Exeter (Reino Unido) ha estudiado el comportamiento de estos escarabajos para ver de qué forma el sexo determina su estatus social.

"Nuestros resultados proporcionan información valiosa en cuanto a cómo evoluciona la plasticidad del comportamiento", señala Nick Royle

"Lo que es realmente fascinante es que la posición social ha evolucionado en respuesta a la selección en el comportamiento de apareamiento. Los machos que tienen más sexo son más inseguros sobre su estatus social. Nuestros resultados proporcionan información valiosa en cuanto a cómo evoluciona la plasticidad del comportamiento", asegura Nick Royle, del Centro de Ecología y Conservación de la Universidad de Exeter.

Una pareja de macho y hembra dominantes, conocidos como 'poseedores de recursos', por lo general se establecen en un cadáver y lo utilizan para criar a su prole. Sin embargo, las hembras y los machos que no son titulares de estos recursos pueden adoptar tácticas reproductivas alternativas para aumentar su probabilidad de éxito.

Por ejemplo, estas hembras pueden poner los huevos cerca del cadáver, y los machos adoptar una táctica ‘satélite’ y copular a escondidas con las hembras. Además, aquellas hembras que se aparean con múltiples machos crean incertidumbre sobre la paternidad, según apuntan los científicos.

Los investigadores seleccionaron artificialmente a escarabajos con altas y bajas tasas de apareamiento. En su experimento hallaron que los escarabajos con un ritmo elevado de apareamiento eran más inseguros en comparación a otros machos más grandes o pequeños seleccionados para tener una tasa de apareamiento baja.