Siete consejos para superar con éxito una entrevista telefónica

Ante la avalancha de currículums, es muy habitual que las empresas hagan el primer filtro de candidatos a través de una llamada de teléfono.

Libre Mercado | 2015-03-02

Las entrevistas de trabajo telefónicas cada vez están más extendidas. Ante la avalancha de currículums que reciben las empresas cuando publican una oferta de trabajo, es muy habitual que éstas hagan el primer filtro de candidatos a través de una llamada de teléfono.

El reclutador utilizará esos minutos de charla con el aspirante para evaluar su capacidad de expresión, repasar algunos puntos de su currículum y hablar de los requisitos esenciales que requiere el puesto de trabajo ofertado.

Aunque la entrevista telefónica no suele avisarse con antelación, desde el momento en que el candidato se inscribe en una oferta de trabajo debe estar preparado para afrontarla. Por ello, el portal de empleo Jobandtalent ha elaborado una lista de consejos para que los candidatos superen esta primera toma de contacto con éxito.

1. Prepara la llamada: es muy importante que el aspirante controle la información que ha redactado en el currículum. No deben equivocarse cuando les pregunten por las fechas (es donde más suelen fallar), las empresas en las que han trabajado, las funciones que han desempeñado y su nivel de idiomas.

2. El tono de voz: el tono de voz es la única carta de presentación en esta modalidad de entrevista. Que sea amigable y demuestre confianza será fundamental. Para conseguirlo, los expertos recomiendan sonreír mientras dura la conversación porque, aunque no les vean, el tono de voz suena más cercano.

3. Evitar los silencios incómodos: la duración estimada de un silencio estándar es de 3 segundos y algo falla cuando se superan. Si esto sucede, es recomendable que el aspirante tome las riendas de la conversación preguntándole al entrevistador sobre algún detalle de la oferta.

4. Escuchar y ser escuchado: uno de los puntos más importantes en la entrevista de trabajo por teléfono. El entrevistador quiere escuchar información sobre el candidato, pero además, quiere darle información sobre el puesto de trabajo al que quiere acceder y analizar su capacidad para escuchar a la hora de recibirla.

5. Proactividad: hacer preguntas al interlocutor sobre el tema que están tratando es una señal de que se tiene interés por la empresa. Los reclutadores buscan candidatos activos, que logren potenciarse a sí mismos, por lo que una actitud pasiva no les dará grandes posibilidades de pasar al siguiente nivel.

6. Ehhh, umm etc: en una conversación presencial las coletillas de los interlocutores no se hacen tan evidentes, pero por teléfono es el primer error de expresión que detecta el ofertante de empleo. Hay que evitarlas a toda costa.

7. Papel y boli: durante la conversación, la empresa les informará de una gran cantidad de datos que con los nervios del momento es probable que pasen por alto. Tener algo a mano con lo que apuntar les ayudará para no dar la impresión de despistado si se llega a la entrevista presencial.