Moltó, de justiciero a... ¿ajusticiado?

El expresidente de Caja Castilla La Mancha era un gran defensor de la ética y la moral. Hoy, alguna de sus míticas frases se vuelve en su contra.

LD/Agencias | 2014-12-16

"Señor Rubio, ¡míreme a la cara! ¡De frente! Me recuerda, ¿no?". Esta frase que Juan Pedro Hernández Moltó dirigió en la Comisión de Economía del 15 de abril de 1994 al entonces ex gobernador del Banco de España ahora le podría pasar factura. Moltó recriminaba en ese momento a Mariano Rubio su honestidad al verse este salpicado por un caso de tráfico de influencias y dinero negro.

En esos años, Moltó se convirtió en adalid de la defensa de la legalidad. Sin embargo, como dice el refrán, quizá miraba la paja en ojo ajeno pero no veía la viga en el suyo. Veinte años después el el propio Moltó el que se encuentra en una situación complicada. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha abierto juicio oral contra Moltó, expresidente de Caja Castilla La Mancha, la primera caja en quebrar en la crisis financiero. Ruz también ha metido en la misma causa al ex director general Ildefonso Ortega y les ha emplazado a pagar en diez días una fianza civil de 138,2 millones por el agujero ocasionado en la entidad.

En un auto, el juez les atribuye los delitos de administración desleal y falseamiento de las cuentas y les impone esta cuantía de forma solidaria a petición de la acusación ejercida por el Banco de Castilla La Mancha, que lo reclamó por el perjuicio económico que le pudieron ocasionar el "conjunto de operaciones" investigadas. Es curioso que hoy lo que él tanto criticó se vuelva contra su propia persona.

Lejos de hacer alguna declaración al respecto o expresar arrepentimiento alguno, Moltó se ha mostrado este martes "muy sorprendido" por la fianza de 138,2 millones de euros impuesta por el juez y ha deseado tener "la oportunidad de que todo esto sea un mal sueño".

Moltó se ha pronunciado así en declaraciones a la Agencia Efe tras conocer "por la prensa" que el juez de la Audiencia Nacional ha abierto juicio oral contra él y contra el exdirector general Ildefonso Ortega y les ha impuesto una fianza civil de enorme cuantía, por el agujero ocasionado en la entidad, a pagar en diez días.

El expresidente de CCM asegura que esta fianza no es "razonable" y ha insistido en que "tiene la conciencia tranquila" y "se ha demostrado" que actuó en la entidad "con absoluta honestidad y transparencia". "No ha habido enriquecimiento, muy lejos de todo lo que pueda ser corrupción", ha defendido Moltó, quien ha lamentado que le acusen "de algo que no se produjo".

Se ha mostrado "disgustado" y "sorprendido, muy sorprendido", y ha dicho que no sabe "qué motivos habrán encontrado para tomar esa decisión", aunque ha considerado que "cualquier persona que lo vea con ojos limpios, verá que no se ajusta a ningún criterio razonable".Con todo ello, ha dicho que supone "habrá tiempo" para "aclarar las cosas en el juicio" y que "hoy es mal momento para hacer declaraciones porque tendría la tentación del desahogo"."Las cosas son así, qué le vamos a hacer, espero tener la oportunidad de que todo esto sea un mal sueño", ha aseverado.