Libertarios curiosos: tótem, andana, biriago

Nada me estimula tanto como los comentarios, escolios, críticas y sugerencias que me dirigen los lectores de Libertad Digital.

Amando de Mguel | 2014-11-20

Nada me estimula tanto como los comentarios, escolios, críticas y sugerencias que me dirigen los lectores de esta seccioncilla cultural de Libertad Digital. Aprendo de ellos porque me estimulan a pensar y enriquecen el vocabulario de todos. Nos une ser "letraheridos", como dicen los catalanes, esto es, apasionados por las palabras.

Juan José Carballal me reconviene: la tutía o atutía era el óxido de cinc que se se utilizaba profusamente en Dermatología. Por ejemplo, el famoso Bálsamo Bebé, que todos recordamos. Muy bien observado. Insisto en que ese producto se encontraba como una especie de hollín o residuo en los hornos donde se fundía el cobre. Tiene relación con el cardenillo del cobre. Se trata de un metal tóxico, pero, como suele ocurrir, también posee propiedades curativas. Recordemos que "farmacia" quiere decir literalmente "donde se venden venenos".

Ignacio Frías corrobora que la voz andana (= iglesia) formaba parte de la jerga de los delincuentes en el Siglo de Oro para referirse a las preguntas del juez. De ahí la treta tradicional de llamarse andana como equivalente de contestar con evasivas. La dominan a la perfección nuestros amados políticos para desesperación de los periodistas. Véase, por ejemplo, la habilidad de Soraya, la vicepresidenta, en las mal llamadas ruedas de prensa de los viernes. Se auxilia del lenguaje corporal: abrir mucho los ojos, llevar blusas que parecen confeccionadas por ella misma (sin escote), chaqueta masculina, etc.

Otra frase hecha, derivada asimismo de los interrogatorios judiciales, es estar a la cuarta pregunta. Las tres primeras eran: sexo, edad y residencia. La cuarta se refería a los dineros que podía tener el acusado. Por tanto, "estar a la cuarta pregunta" equivalía a asegurar que se era insolvente. De esa forma se esquivaban multas, fianzas y resarcimientos. Ahora lo llamamos "responsabilidad civil", un término harto confuso.

El montañés Jesús Laínz sigue afinando el oído para las conversaciones ajenas. La última presa ha sido esta: "un tótem revolutum". Es evidente que "tótem" suena mejor que "tótum", más culto. El pueblo mejora algunos latinajos.

Jesús García Arnau me corrige: no es "biriaga", como yo escribía, sino biriago, mancha de cualquier tipo sobre la cara, las manos, la ropa, un objeto, etc. Habrá que resucitar el arcaísmo. Nunca hubo un tiempo como el nuestro, tan preocupado por las manchas.

Jorge Asiain me pregunta la diferencia entre "ser" y "estar", "tener" y "haber". Son verbos auxiliares muy útiles para formar otros compuestos. Sostengo que la famosa frase del monólogo de Hamlet, to be or not to be, that is the question, se podría traducir mejor por "ser o estar, ese es el dilema". En el idioma castellano se recurre tantas veces a esos verbos que el consejo es el de tratar de sustituirlos por acciones equivalentes. Reconozco que mi estilo habitual ha sido el de tal abuso. Trato de corregirme.

Nota: ruego a los libertarios que envíen sus escolios y propuestas a mi correo: fontenebro@msn.com