Las 10 tradiciones nupciales más raras

Ayanta y Eva analizan los nervios que generan las bodas, lo que no hay que hacer o la última moda en vestidos y joyas.

Chic | 2014-05-09

Con el mes de mayo, Es Sexo se va de boda. El programa con Ayanta Barilli y Eva Guillamón abordó todo lo referente al mundo de las bodas, desde los nervios por la ingente cantidad de trabajo en la organización, lo que no hay que hacer en las bodas o la última moda en vestidos y joyas.

Pero además, se enumeraron una serie de extrañas tradiciones de boda practicadas en distintos lugares del globo. Y es que, si en España tenemos tradiciones como la de tirar arroz, hay otras mucho más extrañas y chocantes.

En Malasia no sabemos si se van a casar o les van a hacer análisis de algo, porque las parejas tienen prohibido ir al baño tres días antes de la boda, y por tanto beben y comen poco para no provocar esas ganas de tener una cita con el WC. Si rompen esta regla, la mala suerte los espera…

En los países africanos y en específico en Mauritania se somete a la novia en cuestión a un régimen alimenticio muy fuerte, y no para que sea delgada y le guste más al novio, sino para lograr todo lo contrario, que sea gorda, lo que por aquellos lares es símbolo de opulencia y bienestar, según la creencia la mujer ocupará un lugar más grande en el corazón del marido… e igual en su cama.

En Francia parecería que la cosa es más normal, las bodas a veces duran dos o tres días… aceptable. Pero llega el momento en que la cosa se pone medio loca, y no por el típico tío borracho, sino porque según marca la creencia, se tiene que enterrar al novio soltero y eso se hace metiendo en un ataúd una botella y enterrándola.

Los españoles a veces son muy supersticiosos, a tal grado que tienen una fiel creencia que si el día de su boda cae una lluvia muy fuerte, les irá mal durante su matrimonio, por eso, antes de que esto pase, le regalan a las monjas del templo donde van a contraer nupcias, algunos huevos para que las Clarisas recen porque esto no pase.

En Estados Unidos tienen una tradición que parece más para Año Nuevo que para casarse. La pareja que está a punto de dar el sí ante las leyes, debe brincar una escoba, a esto se le conoce como jumping the broom, simboliza la unión y que de ahí en adelante harán todo juntos. Esto comenzó en los tiempos de la esclavitud cuando era prohibido casarse.

En las Islas Comores, en África, el hombre se prepara con antelación para este magno evento, ya que ser casado le dará muchos beneficios como hombre. Son eventos que duran muchos días y en los que se gasta dinero en exceso, a tal grado que como marca la tradición, se tiene que repartir arroz, carne y hasta dinero entre los invitados como muestra de agradecimiento, a sabiendas de que esto les redituará en algo mejor.

En Grecia son muy extravagantes, seguro tienen unos banquetes que pocas veces en nuestras vidas vemos. Pero la costumbre marca que en cuanto se unen los dos hay que romper algunos platos como símbolo de bienestar para lo que viene y la dama guarda un poco de azúcar en su bolsa para que su vida sea más dulce.

En Egipto tienen una tradición que cualquier hombre cumple al pie de la letra: pellizcar a la novia. Pero esto no lo hace el próximo marido, sino las amigas de la novia como representación de que la buena suerte de las otras chicas se le trasmitirá a la cónyuge.

Blackening of the bride es el nombre de la costumbre que se tiene en Escocia, en donde los amigos aplican la de "¿Qué pasó ayer?" y secuestran al novio pero no para llevarlo con unas chicas de la vida galante, sino para bañarlo en una sustancia repugnante, formada por elementos como caldo de pescado, huevos y diferentes tipos de siropes, hecho esto lo pasean por la ciudad para anunciar el casorio.

En Polonia los padres de los novios ofrecen algunas cosas que simbolizarán lo que vendrá para ellos: les regalan pan para que no falte la comida, sal para sobrellevar los momentos difíciles y vodka para que todo el tiempo haya ánimo en la relación o que por lo menos es pongan unas borracheras locas…

El tema de la madrugada en este programa de Es Sexo fue cuando te vi supe que.... "Menuda epifanía" alega Ayanta. "También es verdad que ese tipo de epifanías no la tienes una única vez en la vida". Eva da la razón a Ayanta y traslada a la audiencia que, por suerte, "nos iluminamos a menudo. Sobre todo si estás sólo y quieres dejar de estarlo. Ahí "es cuando te equivocas", le responde Ayanta, y "además reiteradamente".

Moda en vestidos y joyas

En la madrugada de Es Sexo también hubo tiempo para hablar de moda, en concreto de vestidos de novia. Para ello, Ayanta y Eva entrevistaron al modista Lorenzo Capriles para saber lo último en el mundo de los vestidos de blanco. Capriles aseguró a las locutoras que él intenta huir un poco del mundillo de las tendencias. "Cuando una mujer elige su vestido de novia debe tratar de pensar al margen de la moda, debe estar a gusto con ella misma, ya que son imágenes que serán eternas para ella". Aunque si que es cierto que el modista reconoce que en los últimos años "las novias prefieren trajes más lánguidos , mas vaporosos no tan armados, una línea más romántica, pero siempre hay esa novia que quiere volumen y sentirse reina por un día".

Asimismo, las locutoras entrevistaron a una de las referencias en el diseño de joyas, la empresaria Helena Rhoner. La diseñadora en línea con Capriles, traslada que, bajo su experiencia, la elección de la joya depende mucho de la persona. "No es para menos. En principio es para toda la vida, de ahí la importancia de que te guste y te sientas cómodo". Roner cuenta al programa experiencias curiosas como que en ocasiones, gente muy romántica, le han pedido anillos de madera "y claro hay que decirle que el anillo no les va a durar". También en muchas ocasiones existen opiniones contrapuestas entre lo que quieron ellos y ellas. "Eso sí, es muy bonito ver cómo la gente está muy ilusionada y se implica en el diseño de la joya".

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