Un bote de humo obliga a parar el juego en El Madrigal

El partido, que había quedado detenido en el minuto 87, volvió o a reanudarse tras cerca de veinte minutos de parón.

LD / EFE | 2014-02-16

Un gol del chileno Fabián Orellana y otro postrero de Nolito proporcionaron el triunfo ante el Villarreal del Celta en el estadio de El Madrigal, convertido en el escenario de un bochornoso espectáculo final, a causa de la caída desde la grada de un bote de humo, que interrumpió el partido a tres minutos del final durante cerca de veinte minutos.

El bote arrojado desde el fondo sur del recinto cayó sobre el área del meta visitante Yoel y despidió una intensa humareda que precipitó la retirada del césped de jugadores, equipo arbitral y el público presente en la grada.

El choque se reanudó un cuarto de hora después. Sin apenas público en las gradas y con seis minutos -tres del tiempo reglamentario y otros tantos del añadido- por delante. Entonces Nolito sentenció el partido.

El suceso de El Madrigal afeó un duelo que dominó de inicio el conjunto castellonense. Fue mejor en la primera mitad, disfrutando de las mejores oportunidades para marcar e incluso reclamando dos posibles penaltis, uno sobre Perbet y otro sobre Giovani dos Santos, ambos muy dudosos.

El Villarreal dominaba, pero el Celta demostraba que era peligroso. Pina pudo estrenar el marcador con un zurdazo y poco después Álex López estuvo a punto de marcar el 0-1 con un duro disparo que rozó la escuadra nada más entrar al terreno de juego (m. 70).

Corría el minuto 83 del choque cuando Orellana peinó un lanzamiento de Álex López y el balón entró junto a la cepa del poste. Minutos después comenzó el triste espectáculo. El bote cayó al césped y el partido tuvo que suspenderse más de un cuarto de hora cuando tan solo faltaban tres minutos para el final.

Finalmente los jugadores y el árbitro regresaron al terreno de juego para completar el choque. Hubo tiempo para un gol más. El de la sentencia. Llegó de una falta directa lanzada por Nolito fuera del alcance de Juan Carlos que supuso el segundo gol y tres puntos para el Celta.