El ministerio de Defensa ha perdido un tercio de su presupuesto desde 2008

Javier Arias Borque

El JEMAD deja claro que la falta de dinero hace que el adiestramiento militar sólo sea completo en la unidades que van al exterior.

J. Arias Borque | 2013-10-07

Malos tiempos para las arcas del ministerio de Defensa. La fuerte crisis económica ha hecho que la partida presupuestaria de este departamento haya descendido un 30 por ciento desde 2008, después de que la cifra presupuestada para 2014 haya quedado establecida en 5.745 millones de euros.

De ello ha informado este lunes el secretario de Estado de Defensa, Pedro Arguelles, durante su comparecencia en la comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, en la que dio detalles sobre el presupuesto con el que contará el departamento que dirige Pedro Morenés durante el próximo año.

La reducción entre 2013 y 2014 será de un 3,2 por ciento, que cristalizará, entre otras cosas, en que la escala de Tropa y Marinería perderá un millar de militares, quedando en los 79.000 efectivos. En la actualidad, las Fuerzas Armadas están compuestas por 142.900 militares, cuando en 2009 la integraban 155.200 efectivos.

El dinero destinado al ministerio de Defensa supone un porcentaje de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) totalmente ridículo: 0,57%, cuando los países aliados de la OTAN se encuentran en su mayoría en cifras muy por encima del 1% de su presupuestos generales; lo que deja a las Fuerzas Armadas bordeando la delgada línea roja de la inoperatividad.

Un ejemplo de la escasez de dinero con la que cuenta Defensa, es el dinero destinado a cubrir los compromisos de pago de los Programas Especiales de Armamento, base de la modernización de las Fuerzas Armadas. Para 2014, sólo hay destinados 6,8 millones de euros –lo mismo que en 2013-, que estarán destinados a los pagos del del helicóptero de ataque Tigre (0,73 millones), el avión de transporte A400-M (1,1 millones de euros) y el caza polivalente Eurofighter (4,9 millones de euros).

Vista esta partida, parece lógico que al igual que ha sucedido en 2013, el Gobierno de Mariano Rajoy se verá obligado a aprobar un crédito extraordinario para afrontar los compromisos de pago del resto de estos programas de modernización, como las de los carros Leopard o Pizarro o los submarianos S-80, entre otros.

En cuanto al dinero presupuestado para las misiones en el exterior (Afganistán, Líbano, Somalia…), está previsto que el gasto se mantenga en 2014 en los 784 millones que se gastarán en 2013. Y es que, pese a la fuerte reducción de tropas de Afganistán, la enorme operación logística que supone el repliegue supondrá un importante gasto para las arcas de Defensa.

Tras la comparecencia del número dos del ministerio de Defensa, tocó el turno de la subsecretaria de Defensa, Irene Dominguez-Alcahud, que ha destacado los avances que ha impulsado su departamento en cuestiones como la aplicación de la Ley de Derechos y Deberes de los militares, el Régimen de Disciplina militar y los tímidos avances legislativos que se han dado en reformar la Ley de Carrera Militar.

Según ha dicho, la partidas destinas a la formación de los militares se incrementarán, duplicándose, por ejemplo, la partida presupuestaria destinada al Centro Universitario de la Defensa de Alcalá de Henares (Madrid).

La tercera intervención en la Cámara Baja ha corrido a cargo del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante general Fernando García Sánchez, quien ha reconocido que el escaso presupuesto que manejan las tres armas del Ejército hacen que la situación sea "compleja y complicada", aunque ha asegurado que "los asumimos con austeridad y solidaridad".

Ha explicado que las reducciones previstas para el próximo año no afectarán a las unidades militares que tienen presencia en el exterior y que participan en estas rotaciones, cuyo porcentaje cifró en el 70 por ciento de las Fuerzas Armadas. El otro 30 por ciento de las unidades serán las que se verán duramente afectadas por estos recortes.