Carlos Amigo: "Los cardenales nos llamamos y hablamos sobre candidatos, es normal"

El arzobispo emérito de Sevilla dijo en esRadio que el próximo Papa "tiene que ser una persona abierta a una realidad permanentemente nueva".

LIBERTAD DIGITAL | 2013-02-19

Monseño Carlos Amigo es uno de los cinco cardenales españoles que participará en el Cónclave que elegirá al sustituto de Benedicto XVI. En una entrevista en esRadio comentó con toda naturalidad todo lo que rodea a la elección y aclaró algunos de los mitos que rodean a estas situaciones.

En este sentido, el cardenal de 78 años ha confirmado que los purpurados hablan y comentan sobre posibles candidatos antes del Cónclave. "Esto es lícito", aseguró. Antes de que comience la elección "podemos hablar libremente y nos llamamos y hablamos de algún cardenal, esto es normal".

Así, dijo en el programa de ‘En Casa de Herrero’ que "el Espíritu Santo nos habla también por las mediaciones humanas", lo que justifica que puedan comentar unos con otros. "Los últimos cónclaves han sido cortitos porque no hay ninguna presión exterior y nos conocemos mucho más porque viajamos y tenemos encuentros", afirmó.

Además, Carlos Amigo añadió que "buscamos al que creemos que va ser el mejor" aunque uno pueda decir que "quisiera que fuera africano, americano o español, porque al final todo esto queda muy difuminado".

En su opinión, se debe optar por un Papa que no sólo "resuelva problemas inmediatos, que puede ser un peligro, sino que sea abierto a cualquier tipo de situaciones".

Su "retrato robot" pasa, según dijo, por una persona "abierta a una realidad permanentemente nueva" y recordó que cada Pontífice ha sido muy distinto del anterior. "No podemos ser excesivamente rígidos en los rasgos de las personas", dijo, para añadir que los rasgos del perfil que se busca "se van puliendo y van apareciendo otros".

Preguntado por supuestas divisiones en el seno de la Iglesia, Carlos Amigo dijo que "claro que puede haber alguna cosa" pero también afirmó que hay mucha historia novelesca sobre estos casos.

Sin embargo, agregó que "no debemos divinizar las cosas que están dentro de las estructuras humanas" y que sería un engaño pensar que todos "son angelitos y muy amiguitos" puesto que son humanos.