Rajoy se desvincula del 'informe Mas' y pide que lo investiguen los jueces

Pablo Montesinos

El presidente exige, en el Congreso, investigar en todos los sentidos: "Es lo razonable". Niega "cloacas del Estado" ni "ataque" a Cataluña.

Pablo Montesinos | 2012-11-28

Mariano Rajoy se desvinculó del informe policial, que implica a Artur Mas en tramas de corrupción, hasta el punto de que aseguró que "antes de publicarse en un medio de comunicación, mi información era ninguna". "Y sería bueno que usted lo trasladara", le emplazó a Duran Lleida en sesión de control, después de escuchar en campaña electoral acusaciones muy duras del candidato de CiU, que llegó a poner al presidente detrás de las revelaciones del diario El Mundo. Pero, yendo a lo importante, llamó a investigar todas las ramificaciones del caso. 

El relato del jefe del Ejecutivo fue el de un mero espectador. Así, tras publicarse que existía el documento, "el ministro del Interior abrió una investigación" y "poco días después conocía a través de los medios que un sindicato policial entregaba un borrador del informe", continuó Rajoy. "Esto es lo poco que le puedo decir de este tema", remató en una primera respuesta.

Al portavoz nacionalista estas explicaciones le supieron a poco. En una réplica muy estudiaba -miraba continuamente los papales- acusó al Ejecutivo en dos ocasiones de "no haber actuado con diligencia y con lealtad", extremo que causó barullo en las filas populares tras una campaña en la que precisamente CiU tensó al máximo la cuerda. "El Gobierno debería de haber actuado con mayor celeridad, debería de haber salido de inmediato diciendo que el documento no existía", fue su argumento, dándose unos segundos más para criticar que el fiscal general del Estado "riñera" al de Cataluña, que salió en defensa del inquilino de la Generalidad.

"Las filtraciones de documentación oficial es una práctica muy nociva", arrancó en un segundo compás el presidente. De hecho, recordó que él tiene especial "conocimiento", tras una temporada muy larga en la oposición en la que día tras día tenía que enterarse por los periódicos de nuevos indicios de la trama Gürtel. Admitió que, en muchos casos, "puede afectar a las personas".

Pero lo que no permitió Rajoy es que se alargara la sombra de la sospecha sobre la Moncloa. Para arrancar, "abrimos una investigación interna, cosa que no se ha hecho nunca". E incidió, en línea con lo expuesto por la vicepresidenta al término del Consejo de Ministros, en que "yo no puedo aseverar que -la información- sea cierta ni puedo desmentirla", e instó a "investigar a los órganos judiciales". "Es lo razonable". En todos los sentidos: "También las denuncias de quienes se crean calumniados", en referencia a Mas.

El presidente dejó para el final la respuesta más directa al presidente en funciones de la Generalidad: "Interpretar esto -el informe-en clave de ataque a un territorio y hablar de cloacas del Estado es profundamente injusto y no lo puedo aceptar", zanjó. Y Rajoy espera no tener que volver a pronunciarse sobre este asunto, al tiempo que quiere abrir una nueva etapa con Cataluña en marcada en una negociación más sosegada. En pasillos, los populares se burlaron de "lo tenso que estaba Duran". "¡Qué ganas tiene de que Mas le deje tranquilo!", se jactaron.