Sólo cuatro pueblos de toda España no pidieron dinero del Plan E

Domingo Soriano

Los alcaldes acudieron en masa a solicitar dinero al Gobierno central; la gran mayoría de las obras no era necesaria.

D. SORIANO | 2012-10-14

San Juan de la Encinilla (Ávila), Arres (Lérida), La Quar (Barcelona) e Illán de Vacas (Toledo). Los alcaldes de estos cuatro pueblos fueron los únicos regidores de toda España que no pidieron dinero al Gobierno central para realizar alguna obra con motivo del Plan E. Las demás 8.090 entidades locales que existen en España sí encontraron alguna excusa para realizar alguna obra con el dinero de los contribuyentes.

Es bastante lógico que los alcaldes españoles acudieran en masa al fondo creado por José Luis Rodríguez Zapatero. A nadie le amarga un dulce y si el Gobierno decide gastarse 8.000 millones de euros en obras por los pueblos, parece lógico que los regidores se saquen de la manga cualquier tipo de excusa para su localidad: reparar una acera, un carril-bici, un polideportivo nuevo o un centro cultural... La imaginación de un político en lo que hace referencia a gastarse el dinero que no es suyo suele ser casi inabarcable.

En realidad, el hecho de que sólo cuatro pueblos no tuvieran Plan E es sólo una prueba más de la inutilidad de dicho programa. En un momento en el que la deuda pública ahoga a las administraciones y que éstas responden con subidas de impuestos que golpean el bolsillo de los contribuyentes, es lógico que viendo estas cifras muchos se pregunten si todos los municipios de España necesitaban realmente reparar sus aceras. Leyendo el informe que el Tribunal de Cuentas publicó hace unos días, parece claro que la respuesta debería ser negativa.

En Libre Mercado hemos denunciado cómo el Plan E todavía sigue costando dinero a los españoles tres años después de su finalización, cómo sólo los carteles se llevaron 37 millones de euros y la inutilidad de todo este entramado en a creación de empleo. Pero es que además, del análisis del documento del Tribunal de Cuentas, se puede sacar la conclusión de que todo el procedimiento estuvo trufado de descontrol, irregularidades y falta de probidad en la gestión de los recursos públicos. Se despilfarró. Y, además, se hizo sin la mínima vigilancia debida.

Las siguientes son las denuncias más destacas del organismo fiscalizador: