La nueva vida de Esperanza

"Se lo pasa pipa". Además de conducir su propio coche, acompañó a su nieta al pediatra y después a comprarle un tutú. 

CHIC | 2012-10-05

Esperanza Aguirre no tiene un minuto libre. Aunque haya dejado la Presidencia de la Comunidad de Madrid, no para quieta; está disfrutando de actividades que, aunque cotidianas para muchos, para ella son nuevas porque antes no tenía tiempo para realizarlas. Dicen quienes más la conocen, y la quieren, que se lo está pasando pipa.

No es extraño verla conducir su coche, un pequeño utilitario, por el centro de Madrid. Cuenta a sus amigos que "aparca a la primera", y no en batería, que eso está tirado. Así, utilizó su propio vehículo para acompañar a uno de sus nietos al pediatra. "Imagínate la cara del médico", comentan sus allegados. Otro día fue a comprarle a su nieta el tutú para que pueda practicar ballet.

Pero, qué duda cabe, también sigue muy apegada a la actualidad. El ejemplo más claro se vivió durante la Conferencia de Presidentes que se celebró en el Senado el pasado martes. A primera hora, llamó a Isabel Gallego, su amiga y responsable de comunicación ahora asesorando a Nacho González, para preguntarle cómo iba la mañana. Gallego, en los pasillos, tuvo palabras de cariño para la que durante tanto tiempo fue su jefa.

Según pudo saber Chic, una vez terminada la cumbre autonómica, Esperanza cenó con el propio González y estuvieron despachando largo rato. Ambos mantienen una estrecha relación personal, además de la laboral, a lo que sumar que Aguirre sigue siendo presidenta del PP de Madrid.