Aguirre recuerda que las casas de la Cañada Real son un "problema heredado"

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha señalado que los asentamientos ilegales de la Cañada Real Galiana son un "problema heredado" por su Gobierno con el que éste "no tiene nada que ver", una postura que defendió también públicamente la consejera de Vivienda, Ana Isabel Mariño. Al tiempo, una jueza de Madrid ha paralizado el derribo de siete de las chabolas ordenado por el Ayuntamiento de la capital con el argumento de que "aunque son infraviviendas, su demolición supondría perjuicios de difícil reparación al tratarse del domicilio de familias".

2007-10-19
L D (Europa Press) Un día después de los incidentes ocurridos en esta zona durante el desalojo y posterior derribo de varias chabolas, Esperanza Aguirre acudió precisamente a Rivas-Vaciamadrid, cuyo alcalde, José Masa (IU), al igual que su homólogo de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón (PP), se ha dirigido recientemente a la presidenta autonómica solicitándole la creación de una comisión permanente que aborde de forma integral y coordinada este asunto e implique tanto al Ejecutivo autonómico como a las localidades afectadas y a la Delegación del Gobierno en Madrid.
  
Masa aprovechó la presencia de Aguirre para trasladarle los problemas de disciplina urbanística y orden público que genera la existencia de este poblado chabolista, importante foco además de droga y delincuencia.
  
"Quiero que cuentes, de una manera directa, con el apoyo de Rivas para poner en marcha todos los mecanismos que resuelvan este problema, que es de verdad muy serio para nosotros", dijo el regidor, que, una vez finalizado el acto, contradijo a Aguirre asegurando que "la Comunidad de Madrid es la única (administración) que tiene competencia" en la Cañada Real Galiana como "titular del suelo" que es, con independencia de que los ayuntamientos sean responsables en materia de disciplina urbanística.