El Real Madrid cumple el expediente ante el Wisla Cracovia para meterse en la Champions (3-1)

Dos goles de Ronaldo y otro de Pavón ante el Wisla Cracovia, en partido de vuelta de la tercera ronda de la Liga de Campeones, no han hecho más que confirmar que el Real Madrid entrará este jueves en el bombo de Mónaco para conocer a sus rivales de la primera fase de la máxima competición continental. Zidane ha dado un gran recital de juego en el primer partido de los blancos ante su afición esta temporada.

L. D. | 2004-08-25
(Libertad Digital) Era el día del estreno. Obligado a cambiar el Trofeo Bernabéu por un partido vital, el Real Madrid se presentaba ante una afición que no falló y con la única cara nueva en el once titular de Walter Samuel. Junto a él, se estrenaba desde el banquillo José Antonio Camacho. Como también Morientes, héroe del partido de ida con dos goles que sentenciaban la eliminatoria, y que recibió una calurosa ovación cuando sustituyó a Ronaldo.

Pese a la clara ventaja, Camacho no se fió y repitió el once que venció por 0-2 en Cracovia. El año en el que se anuncian las deseadas rotaciones y a la espera de Owen y Woodgate, el técnico murciano diseñó un equipo con el objetivo de lavar la imagen del final de temporada. Lo hizo nada más comenzar el partido. En el primer minuto, Figo avisaba de su estado desbordando con facilidad a su marca. Dos minutos después una nueva internada suya acababa en un pase medido a Ronaldo que a placer hacía el primero de la noche. En un suspiro se derrumbaron los planes de Kasperczak, técnico del Wisla, que no encerró a su equipo y jugó con descaro ante un rival infinitamente superior. Y más cuando los madridistas se tomaron en serio el choque y apareció Zidane para levantar al aficionado de su asiento.

El francés maravilló mostrando el repertorio de controles, regates acrobáticos y pases de ensueño que mostró aprovechando la libertad de movimiento que disfruta sobre el campo. Para defender, Samuel daba la seguridad deseada, ayudado por la labor defensiva de un doble pivote que gana en consistencia con la inclusión de Helguera. Con asistencias de Zidane, Roberto Carlos y Raúl en un claro mano a mano, no acertaron ante un destacado Madjan que salvó a su equipo de una goleada de escándalo. No falló Ronaldo. Un centro medido de Michel Salgado en el minuto 31 lo remachaba a la red con total tranquilidad el brasileño que marcaba el segundo tanto de su apuesta particular de 35 para la temporada que comienzo. Las esperanzas del Wisla se desvanecieron y tan sólo las internadas de Gorawski, que buscó las cosquillas a Salgado, y dos paradas de Casillas a disparos colocados de Zurawski, representaron la muestra ofensiva de un equipo que no bajó los brazos.
 
Zidane seguía disfrutando en su particular fiesta futbolística a la que Ronaldo se ganó con goles su invitación y en la que Figo no quiso ser menos. Al borde del descanso una jugada pegado a cal con dos bicicletas acabó con un potente disparo que sacó el meta del Wisla cuando se cantaba el tercero. Fue la tónica de la segunda parte. Zidane en racha con su fútbol de dibujos animados y Figo en forma, asistiendo y buscando su gol, pero siempre topándose con Madjdan. El ritmo disminuyó hasta la entrada de Guti y Morientes que desataron un vendaval de oportunidades, desaprovechadas hasta que apareció Pavón para, con un testarazo, poner la guinda a un trámite que acabó en diversión y con el gol del honor del Wisla en un disparo a bocajarro de Gorawski.
 
 
Ficha técnica del partido
 
Real Madrid, 3: Casillas; Míchel Salgado, Pavón, Samuel, Roberto Carlos; Figo (Solari, m.80), Helguera, Beckham, Zidane; Raúl (Guti, m.64) y Ronaldo (Morientes, m.64)
Wisla Cracovia, 1: Majdan; Basczynski, Klos, Glowazki, Mijailovic (Stolarczyk, m.46); Zienczuk, Kukielka (Kwiek, m.84), Cantoro, Gorawski; Frankowski (Kuzba, m.58) y Zurawski

Goles: 1-0, m.3: Ronaldo. 2-0, m.31: Ronaldo. 3-0, m.84: Pavón. 3-1, m.89: Gorawski
Árbitro: Kim Milton Nielsen (Dinamarca). Mostró cartulinas amarillas a Zurawski y Kukielka por el Wisla
Incidencias: Partido de vuelta de la tercera ronda previa de la Liga de Campeones disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de unos 70.000 espectadores